LEVANTE-EMV VALENCIA
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La película Harragas, una coproducción de Argelia y Francia dirigida por Merzac Allouache que recrea la travesía en patera de un grupo de inmigrantes ilegales hasta la costa española, se alzó ayer con la Palmera de Oro de la trigésima Mostra de Valencia Cinema del Mediterrani, dotada con 40.000 euros.
Según el fallo del jurado, la Palmera de Plata, dotada con 25.000 euros, fue para Ajami, una producción palestino-israelí de Scandar Copti y Yaron Shani que analiza el conflicto humano de un barrio de Jaffa (Israel) donde conviven tres religiones distintas. Además, el director franco-griego Costa-Gavras recibió el Premio de la Crítica y el Premio Especial del Jurado por su último trabajo, Edén al oeste, por su "siempre crítica mirada a la sociedad y su férreo compromiso con los derechos humanos y las verdades", declaró el presidente del Jurado, Enrique Gabriel.
El Premio del Público fue para Brothers, de Igall Niddman (Israel), un retrato sobre el ascenso del fanatismo religioso y su choque con el laicismo en Israel. Ajami obtuvo además el premio al Mejor Director, y la ganadora de la Palma de Oro, Harragas, fue también galardonada por la Mejor Banda Sonora, a cargo de David Hadjads.
Los premios de interpretación fueron para la protagonista de Slovenka, Nina Ivanisin, en su papel como Alexandra, una joven atrapada por la realidad incierta de Eslovenia que elige la prostitución para ganar ingresos extra, un filme del director Damjan Kozole que ya ganó la Palmera de Oro en 2006. El actor Kim Rossi Stuart, que en la comedia italiana Cuestión de corazón interpreta a Angelo, un mecánico con el corazón a punto de fallar, fue premiado como Mejor Interpretación Masculina.
El largometraje también logró el premio a Mejor Guión a cargo de su directora Francesca Archibugi, quien con humor inteligente y agilidad sedujo al jurado.
Otras distinciones recayeron en Renato Berta por la tunecina Dowaha, de Raja Amari, la historia claustrofóbica y siniestra de una familia de mujeres atrapadas por sus secretos, que consiguió el premio a la Mejor Fotografía, el único galardón que fue elegido por unanimidad por el jurado.
El presidente del jurado, Enrique Gabriel, leyó el acta del fallo, que destaca el valor del tema de Harragas, por la "profundidad cinematográfica con que disecciona las interioridades de la tragedia humana y social de ineludible actualidad".
Sobre el largometraje Ajami, que recibió la Palma de Plata, el cineasta argentino subrayó que "la originalidad formal con que se acerca a la trágica complejidad de una sociedad inmersa en la violencia", en alusión al conflicto palestino-israelí que sus directores de ambos países han retratado.
El director de la Mostra, Salomón Castiel, expresó su "satisfacción" por su primera experiencia como organizador del certamen, en la que se ha logrado la "coherencia respecto a sus planteamientos mediterráneos" con la selección "impecable" de sus películas.
Castiel hizo hincapié en el valor de festivales como la Mostra para ofrecer películas que "comercialmente pasan desapercibidas o no tienen distribución en España", y puso como ejemplo la obra ganadora que, según explicó, conseguirá verse en los cines valencianos gracias a la Palma de Oro.
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El director siciliano Guiseppe Tornatore, que se encuentra inmerso en la promoción de su última película, la obra Baaria, afirmó ayer que el cine mediterráneo "tiene una potencia y un carácter muy marcado", con "elementos comunes con Sicilia", al tiempo que valoró que es "un momento interesante a pesar de la crisis".
Tornatore realizó estas declaraciones tras protagonizar la gala de clausura de la XXX Mostra València-Cinema del Mediterrani, donde se le homenajeó con una retrospectiva sobre sus películas y documentales realizados durante una larga trayectoria marcada por la película galardonada con un Oscar Cinema Paradiso.
Su última película, en la que participa la actriz española Ángela Molina, narra los amores, sueños y decepciones de toda una comunidad en la provincia de Palermo desde 1930 hasta 1980. Un filme que, según señaló Guiseppe Tornatore, "conviven actores profesionales y gente de la calle", a la que él ha tenido que recurrir "a menudo". En este sentido, indicó que su pasado en la fotografía y como documentalista le ha ayudado a "relacionarse con actores no profesionales", además de ser una fuente de enseñanza para "poder captar la vida y los movimientos" de los protagonistas.
La localidad natal del director y que da nombre a la película ha sido el lugar elegido por Tornatore para realizar el rodaje del largometraje. En este sentido, destacó que Sicilia es "una caso especial" porque es "una región pequeña que ha inspirado mucho cine".
Asimismo, señaló que "no hay un lugar en el mundo que reúna tantas condiciones" para el cine, y subrayó las palabras de Leonardo Sasha, quien aseguró que Sicilia es un lugar "excelente, cerrado, rodeado por el mar, en el que la relación entre el bien y el mal es clarísima y además cuenta con unos bellos paisajes y una cultura que es oro en manos de cualquier cineasta".
El director taliano señaló la gran importancia que ha tenido durante su trayectoria la música, a la que considera "tan importante como la puesta en escena o el guión". Además, aseguró que el método de trabajo es "muy sencillo" e indicó que "proyecta y habla de la música justo después de realizar el guión".