EFE MADRID
El productor de Soy un pelele!, Pedro Doménech, se defendió ayer de las acusaciones de fraude con las subvenciones públicas efectuadas por el director de la película, Hernán Migoya. "Se nos acusa de un fraude por una subvención que no hemos solicitado ni al ministerio ni a la Generalitat" catalana, aseguró Doménech, de la productora Iris Star, quien justificó la decisión de no producir más copias por razones de calidad.
Esta polémica se inició cuando el cineasta y escritor del polémico libro Todas putas aseguró a un diario que el productor "se jactaba de que sus películas constaban como rodadas en catalán, aunque estuvieran hechas en castellano, para cobrar de la Generalitat" y que, una vez con ese dinero embolsado, habría descuidado la fabricación de copias de "Soy un pelele!".
"Es cierto que queríamos estrenar alguna copia más-se proyecta en cinco cines catalanes, uno en Valencia y otro en Madrid-, pero también que la película es mala y por eso hemos decidido estrenar la película por lo bajini."