LEVANTE-EMV VALENCIA
El autor Ferran Torrent (Sedaví, 1951), especialista en novelar la corrupción en tierras valencianas lo tiene claro a la hora de interpretar las últimas actuaciones judiciales contra irregularidades políticas: "La corrupción es el estado natural de las personas". Y lo que ha ocurrido en los últimos meses "no era algo muy difícil de predecir". Lo comentó ayer en una de las sesiones de los Premis Octubre. Torrent participó en el congreso dedicado a la relación entre periodismo, cine y literatura.
El responsable de títulos como No emprenyeu el comissariSocietat limitada departió con los asistentes a la sesión y aseguró que siempre ha intentando, sobre todo en los diálogos, "usar un lenguaje creíble, de la calle", dijo.
Esta voluntad, según recogió Europa Press, le ha costado algunas críticas, especialmente al principio de su carrera, cuando primaba un tipo de escritura más "académica". Los personajes de sus novelas emplean variantes del registro oral "porque si el lector no se cree el lenguaje, tampoco se creerá el personaje ni entrará en el argumento", aseveró.
Como ejemplo de este estilo defendió el uso por parte de sus figuras de ficción de expresiones y téminos del valenciano coloquial como "este", en lugar del más formal "aquest". "Los argentinos escriben el español de Argentina, no el de Madrid, pues yo escribo el catalán de Valencia", argumentó.
Y en torno a cuestiones de lengua e identidad, consideró que "el gran problema del nacionalismo es estar en el gueto". "A mí no me gustan los guetos, sino las multitudes", subrayó.
Torrent se confesó "cinéfilo" y habló sin reparos de las adaptaciones cinematográficas de sus novelas. A su entender, las de L'illa de l'holandès (Sigfrid Monleón) y Gràcies per la propina (Francesc Bellmunt) son "buenas". Por contra, calificó de "horrorosa" la película La vida abismal, de Ventura Pons, a pesar de que cree que la obra en la que se basa, La vida en el abismo (finalista del Premio Planeta 2004), es una de sus mejores novelas. "Una de las más personales", apuntó.
Precisamente, el director catalán participó ayer en otra sesión de los Premis Octubre y no se mostró muy preocupado. Ventura dijo que el 90% de sus 21 pel·ículas son adaptaciones y defendió que el libro y el filme son realidades diferentes y no le preocupa que al autor no le guste el resultado final porque no colabora con él.