ALFONS GARCIA VALENCIA
El festival de cine en valenciano Inquiet cumple cinco años. Pese a la escasez de recursos (el presupuesto es de 60.000 euros, un 10% menos que en 2008), el proyecto, unido a Picassent desde sus inicios, se ha consolidado y -junto con los ciclos de las universidades- ha demostrado que existe "una industria y un público" para este producto. Así, "ha llegado el momento de empezar a exigir que la situación del audiovisual valenciano cambie", sentenció ayer el concejal de Cultura de Picassent, Artur Hernández, en la presentación del certamen. "Necesitamos algo más que un festival; un impulso desde arriba", añadió.
"Si no se hace más cine en valenciano es porque no hay voluntad ni en la Administración ni en las entidades privadas, que no han mirado si es rentable", lamentó el representante de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Josep Lluís Domènech. "Nosotros ponemos las piedras del edificio, pero la situación aún no es de normalidad", señaló el responsable de Dinamización Lingüística de la Universidad Politécnica, Josep Cortés, quien junto a su homólogo en la Universitat de València, Josep Vicent Boira, subrayó el éxito de público de los ciclos que organizan. Pero más allá de esta experiencia y el Inquiet, las carteleras están huérfanas.
¿Qué es necesario entonces? "Si hace falta subvencionar, que se haga, y si las distribuidoras no creen, que la Administración haga que crean", dijo el edil, quien aseguró el futuro del festival, pese a los tiempos de crisis. Y si es necesario, que se modifique la Llei d'Ús, agregó Domènech, que recordó la responsabilidad de RTVV.
El festival, en el que colabora Levante-EMV y también Escola Valenciana, se inicia mañana con la sección Clip (vídeos musicales). El homenajeado del año es Ferran Torrent, con cuatro filmes basados en sus novelas, y la sección oficial proyecta Bullying, Cos mortal, Eloïse, L'alba d'un somni, The Frost y Tres dies amb la família.
Guardans: antes cine en iraní que en catalán
El director de la Filmoteca, José Luis Rado, dijo hace unos días que subtitular películas en valenciano le "rechinaba". Los responsables de Inquiet no replicaron ayer a estas declaraciones. "Se comentan solas", dijo Artur Hernández.
Las reivindicaciones del festival no van sólo hacia la Generalitat. Recordaron que llevan tres años intentando tener apoyo del Ministerio de Cultura y "se ha cerrado en banda".
Mientras tanto, el director del Instituto de Cinematografía del ministerio (ICAA), Ignasi Guardans, señaló ayer que "el cine en catalán tiene problemas de difusión en el resto de España" y "mucha gente prefiere ver cine en iraní o en rumano antes que en catalán".