E
stimado director, le remito esta carta al objeto de aclarar diversos aspectos de la nota informativa publicada por su periódico el pasado día 19 de noviembre en relación al Museo de Bellas Artes de Valencia. En ella, se señala como aspecto negativo de la labor del director del museo, Fernando Benito, "la cesión de los derechos del museo y de la Academia de San Carlos sobre la colección a una empresa privada para la publicación de una guía que él firma".
La empresa privada a la que se refiere es la editorial Ruzafa Show, a la que pertenezco, y no hay cesión de derechos del Museo ni de la Academia, pues de ambos cualquiera puede escribir libremente. Lo que ostenta el museo son los derechos de reproducción de las imágenes de sus obras, que no es lo mismo. Al respecto, conviene que los lectores sepan que la Guía del Museo de Bellas Artes editada por Ruzafa Show ha contado desde el principio con la total colaboración de la Generalitat, así como de otras instancias, las cuales han autorizado la reproducción de imágenes de piezas de su propiedad depositadas en el Museo, instancias como el Ayuntamiento de Valencia, la Diputación, el Museo Nacional de Cerámica González Martí o el mismísimo Museo del Prado.
Desde abril, la misma autorización se solicitó a la dirección general de Patrimonio de la Generalitat -que hasta la fecha nunca la ha negado a nadie-, el pasado mes de abril. La obra, como no se oculta en sus páginas, está dirigida por el propio director del Museo y ha podido contar con medios facilitados por la misma pinacoteca, lo cual es del todo lógico y una práctica común entre administración pública y empresa privada en todo el mundo civilizado, pues son muchísimos los museos que posibilitan la colaboración privada para llevar a cabo proyectos costosos.
in ir más lejos, la propia empresa editora de este periódico, Prensa Ibérica, llevó a cabo en su momento una inigualable publicación sobre la colección de pintura flamenca del Museo del Prado que dirigió el propio conservador jefe de dicho departamento artístico, D. Matías Padrón.
Y en efecto, la Guía del Museo de Bellas Artes de Valencia, que fue presentada en público por el propio Secretario Autonómico de Cultura de la Generalitat, D. Rafael Miró, es una obra en la que prima el aspecto científico sobre el comercial, de ahí que sea deficitaria desde el punto de vista económico en su primera edición, que tanto nuestra empresa editorial, Ruzafa Show, como la empresa encargada de su producción material, La Imprenta C.G., hemos realizado como una operación de prestigio y en apoyo a la tarea como historiador de Fernando Benito, quien no ha cobrado ni un euro por su trabajo -al igual que el resto de colaboradores-, movilizados todos, valga la tópica expresión, por amor al arte del Museo.
Sepa, además, que la edición de la obra se puso a disposición de la Conselleria de Cultura, que declinó asumir la iniciativa como propia, y sepa también que el libro ha merecido públicos elogios por su rigor y eficiencia didáctica, aunque parece ser que sus contenidos y diseño no son del interés de ningún lector de su periódico.
?Editor jefe de Ruzafa Show