En un mundo en el que los adolescentes son superficiales y gregarios, un rapero llamado Nach trata de animar a los jóvenes para que no se dejen arrastrar por la marea y lleguen a sus propias conclusiones. El pasado sábado, una legión de chavales -muchos de ellos menores de edad-llenaba la sala Mirror para escuchar las rimas del MC alicantino. Una vez más, su compañero y amigo Abram fue el encargado de animar al público con las "balas" que salían del "tambor de su cerebro". Canciones en las que atacó a la industria de la música, el conflicto de Oriente Medio, las drogas y el poco sentido crítico de la sociedad actual, con las que quiso recordar que el rap sigue siendo la voz del pueblo.
Media hora más tarde, Nach hacía su aparición en escena provocando el delirio de "sus vecinos de Valencia". Apoyado en todo momento por la voz de Abram y las bases de DJ Joaking daba inicio a su actuación con el tema Amanece. Empezaba así un concierto en el que homenajeó a sus dos grandes maestros con la canción Sr. Libro y Sr. Calle., criticó el trabajo en grupo poniéndose del lado del pensamiento único en Barras y estrellas y reprochó la frivolidad de los jóvenes adeptos a las discotecas y el tunning en No bailes.
Paradójicamente, sus fans se movían al unísono y de forma automática mientras el MC les lanzaba frases como "hay que regar el talento, el curro es un noventa y nueve por ciento y la suerte sólo el uno". Nach presentaba por segunda vez en nuestra ciudad su último trabajo Un día en suburbia, pero también quiso viajar al pasado e interpretar algunas de las canciones de sus discos anteriores.
A diferencia de la mayoría de los raperos, las rimas de este licenciado en Sociología también hablan del amor. Así, interpretó temas como Amor libre, Ángel -uno de los más aclamados de la noche en el que recuerda a su hermana fallecida- y Héroes -un homenaje a sus padres y abuelos y a todos aquellos que se superan día a día.
El alicantino se despidió de sus fans con efectos vocales tras dos horas en las que demostró que, como dicen sus rimas, ha removido las sucias aguas del hip hop, porque Nach mantiene viva en sus letras la esencia del rap.