EFE LONDRES
El director de cine James Cameron afirmó ayer que su última película, Avatar, transmite la necesidad de "mirar el mundo con los ojos de otras personas", e incidió en que hay que "estar abiertos a otras culturas, a otros puntos de vista".
Visiblemente orgulloso de su última creación, Cameron tras doce años de ausencia ha regresado con un proyecto que ideó en 1995 y que no pudo comenzar a llevar a cabo hasta 2005 por la sofisticación de la tecnología que quería emplear. El presupuesto de la película ronda los 200 millones de euros
La película sitúa al espectador en el año 2154 y cuenta la historia de un ex marine en silla de ruedas que es elegido para viajar a un planeta donde existe un mineral que resolvería el problema de la escasez de recursos en la Tierra.
El filme se rodó por completo en un estudio, con los actores cubiertos de sensores y cámaras que hicieron posible que la imagen que aparece en la pantalla responda al cien por cien con los movimientos de sus protagonistas.