ALFONS GARCIA VALENCIA
Coqueta como siempre. Estrella. Tras la sesión de fotos, entra en la sala del hotel donde le esperan los micrófonos. Se apoya en Pedro Simón (su marido y aliado en el reinado del ballet en Cuba) y en la directora de Teatres, Inmaculada Gil Lázaro, hasta alcanzar la mesa. No deja de sonreír ni un momento. Sus ojos persiguen despiertos las voces. La suya suena clara y su mente procesa rápido. Canadá y una gira por varias ciudades españolas han sido sus pasos previos antes de Valencia. Ha venido a traer su versión de Cascanueces, de finales de los noventa pero nunca estrenada en España, un montaje que rescata lo original de este ballet de 1897 -partitura de Tchaikowsky-, con "un gran trabajo" especialmente en el primer acto, donde se incorporan decenas de niños. Hasta 73 alumnos del Conservatorio Profesional de danza de Valencia colaboran. "Nunca olvidarán esto. La emoción del escenario nunca se olvida". Palabra de Alicia Alonso, la fundadora y directora del Ballet Nacional de Cuba, que debutó como profesional en 1938.
Este clásico navideño -"era una ilusión desde hace años tenerlo en el Teatro Principal", dijo Gil Lázaro- se representa desde mañana hasta el 3 de enero. "En casi todos los países del mundo tenemos una petición por estas fechas, pero no podemos alargarnos más", apunta Alonso, a pesar de contar con dos compañías.
"Esta versión -precisa Simón- reivindica ýCascanuecesý no sólo como ballet infantil, sino como gran clásico del repertorio internacional, junto al ýLago de los cisnesý o ýLa cenicientaý. Alicia ha tratado de rescatar todo lo original". Los conocimientos del montaje inicial de Ivanov le llegaron a través de Alessandra Fedorova, una de sus maestras. "Los ha reelaborado para el gusto contemporáneo, con una versión más coherente y teatral".
¿Y el Palau de les Arts, para cuándo? "Me gustaría llevar ýLa bella durmienteý, que es una superproducción". ¿Pero lo ha hablado? "No, lo digo ahora", responde. "Lo procesó mientras le preguntaba", remacha Simón.
Alonso serpentea cuando se le pregunta sobre la maldición en España para una compañía nacional de ballet clásico. "Hoy en día son muy necesarias todas las artes; en contra ya están las guerras, la muerte, el odioÉ Hay que luchar por ellas". Y recuerda los llenos en la gira reciente del Ballet de Cuba por ciudades pequeñas y la abundancia de estrellas españolas -"este país tiene talento para el ballet clásico"- y así sentencia: "Eso es España y me pregunta si necesita una compañía; pregúntele a España".