En la renovación de la cúpula directiva del museo, tal como adelantó Levante-EMV, Cultura lleva desde hace tiempo manteniendo negociaciones para sustituir a su director en funciones, Fernando Benito. Su estado de salud es delicado, pero también sus últimas decisiones y modelo de gestión colmó el vaso de la Generalitat. Cultura, sin embargo, ha preferido darle una salida tranquila. Es una forma de reconocerle el buen trabajo que durante años realizó, tanto en cuanto a su política de exposiciones y puesta en valor de sus colecciones, como por su mediación en la donación de Pere María Orts a la Generalitat. Aún así, sus últimos años en el centro han estado plagados de interrogantes. Por eso no es de extrañar que la considerada segunda pinacoteca española navegue desde hace demasiado tiempo en un mar de dudas y en plena borrasca.
Cultura planea, de momento, un periodo de transición y la división de su cúpula en dos departamentos con autonomía. La incorporación de una de las personas elegidas para este segundo cargo es lo que está motivando, de momento, la ralentización del cambio. Pero además, Cultura quiere aprovechar los relevos para darle un nuevo empujón al museo. Este plan pasará por la creación de nuevas plazas, la reestructuración de su organigrama así como creación de un nuevo modelo económico que permitirá que el museo pueda gozar de un funcionamiento que le permita autonómía pese a su adscripción administrativa a la Conselleria de Cultura.