CATALINA GUERRERO MADRID/EFE
No existe en la historia de la literatura una parábola más sencilla y luminosa que la de Sherezada y Sahrigar para explicar la razón de ser de la ficción en la vida de los seres humanos, afirma Mario Vargas Llosa en el prólogo de su adaptación, "muy libre" y "minimalista", de la obra teatral "Las mil noches y una noche".
Para escribir su versión, Vargas Llosa consultó distintas traducciones de este compendio de historias, orales y escritas, de origen principalmente persa, indio y árabe. Su obra consta solo de dos intérpretes pero de muchos personajes, de manera que los actores encarnan sus propios roles y a su vez se metamorfosean en el rey Sahrigar y Sherezada y en los protagonistas de las historias que ella le cuenta él para eludir la muerte.