Antonio Orozco
palau de la música (valencia)
cuando a Antonio Orozco le propusieron actuar en Valencia el día después de Navidad, no las tenía todas consigo: pensó que no acudiría mucha gente. El pasado sábado, cuando apareció sobre el escenario de la sala Iturbi del Palau de la Música, el artista no podía creer que no hubiera asientos vacíos. Por ello, por encontrarse en unas fechas tan especiales y por tratarse del último concierto de su gira, el cantante se propuso que su actuación fuera inolvidable.
Después de tres años de silencio e introspección, Orozco presentaba al público valenciano su último álbum titulado Renovatio. Una renovación que, por lo que se pudo ver en el concierto, no ha afectado ni al estilo musical del cantante ni a su voz quebrada, que mantiene el protagonismo en cada una de sus composiciones.
Raúl Pulido fue el artista encargado de dar paso a Orozco sobre el escenario. Con tan solo dos canciones hizo enloquecer a un público que lo despidió en pie y entre aplausos.Minutos después, sonaba la voz del catalán con acento andaluz, que arrancó los olés de sus incondicionales. El público entró en calor desde los primeros acordes: desde el inicio, Orozco cautivó a sus seguidores, que no tardaron en ponerse de pie para bailar sus temas con total libertad. De hecho, la situación desbordó a los acomodadores de la sala, que al principio impedían que el público se aproximara al escenario pero que, ante la cercanía del cantante, no tuvieron más remedio que claudicar.
Orozco no reservó sus éxitos para muy tarde, y temas como El viaje y Qué me queda sonaron al inicio. Antonio mostró su energía durante todo el concierto hasta el punto de romper sus "pantalones de la suerte" mientras se marcaba unos bailes en Sería Capaz.
El músico regresaba segundos después al escenario con pantalones nuevos para encarar la recta final de su actuación. Temas como Una y otra vez –en la que el artista se atrevió a cantar a capella para deleitar a sus fans con su amplio registro vocal-, Devuélveme la vida y Te esperaré le sirvieron para despedirse de los valencianos, que quisieron compartir con él unas fechas tan señaladas.