ALFONS GARCIA VALENCIA
Para situar a los no iniciados, Pedro Iturralde (Falces, Navarra, 1929) es el único español que aparece en los diccionarios clásicos de jazz junto con el fallecido Tete Montolíu. En pocas palabras, el veterano saxofonista es un icono del jazz en España, uno de los pocos que ha recorrido medio mundo con galas y conciertos.
Ahora, tras un periodo de inactividad por una intervención en una pierna, este "joven de 80 años" se ha encerrado durante tres días -con jornadas de 12 horas- con la Orquestra de Saxòfons de la Comunitat Valenciana (Orsaxcova) para grabar un disco monográfico sobre su obra. Han sido, al final, doce piezas, entre clásicos como Czardas, Suite Hellenica, Aires rumanos, MemoriasZorongo gitano y alguna inédita, como El molino y el río, inspirada en su infancia (su padre era molinero en Navarra).
Todas suenan como nuevas, comenta el director artístico de Orsaxcova, Rafael Doménech, ya que fueron pensadas para cuarteto o algunas, como mucho, fueron adaptadas para una formación ensemble (de 12 intérpretes), pero todas han sido rearmonizadas ahora por Iturralde para la joven y peculiar orquesta, compuesta por 24 saxófonos (doce voces), que abarcan toda la familia de este instrumento, desde los sopraninos hasta los bajos. Un conjunto "único" en España, dice Doménech, y del que existen pocos similares en el mundo.
Iturralde no se ha limitado a orquestar sus composiciones para la singular formación y a asesorar, sino que ha participado incluso con alguna improvisación: en el Zorongo gitano, en la Suite Hellenica y en un dixie, comenta el propio músico a Levante-EMV.
El proyecto surgió hace dos años. El nexo con Iturralde fue el director musical de la orquesta y uno de sus fundadores, Javier de la Vega, que fue alumno del maestro en el Conservatorio de Madrid. Se trataba de hacer un monográfico de su música, pasándola casi a sinfónica.
Iturralde, que aprovechó la convalecencia por el problema en la pierna para dedicarse a la adaptación y que llevaba años sin una grabación tan intensa -su último disco, Etnofonías, es un directo de 1999-, subraya que es la primera integral registrada de su obra. "Le ha dado vida", comentan algunos de los que han colaborado en el proyecto, en el que han participado también IP Estudios y La Mar en la parte técnica.
"Una experiencia dura", comenta Pedro Iturralde al ser preguntado por el proyecto con Orsaxcova, pues "hacía años que no tenía grabaciones de tres días con sesiones de 12 horas". "Pero agradable", precisa, por el "buen ambiente" y la ilusión observada. Hay que esperar ahora las mezclas y el trabajo de producción, pero "creo que será bonito, es un repertorio que no tiene nadie"
¿Definir el resultado? "No es música contemporánea, jazz ni clásica. Es de todo. Yo le llamo música ecléctica", afirma este ilustre del jazz, frecuente también en conciertos de la Orquesta Nacional de España (ONE) -no tiene saxofonista en plantilla- y que se define más como intérprete que como compositor, señala con una sonrisa, pese a que cuenta con más de 150 obras. Las de cuarteto son las más conocidas. Escribe jazz pensando en gente que no toca este estilo, dice, y con la convicción de que "la perfección sólo se busca. Siempre se piensa que se puede hacer mejor"
No piensa en el retiro. Ahora le toca descansar un poco, revisar "algunas cosas" (la pierna, la vista, cita), y prepararse ya, porque la gente "quiere conciertos". "Me apetece tocar, me llaman, me preguntanÉ Me debo al público y me gusta tocar", sentencia. a. g.valencia