LEVANTE-EMV VALENCIA
El Institut Valencià de Conservació i Restauració (Ivacor) ha iniciado la restauración de uno de los retablos más emblemáticos del Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia y del que se rescatará su cromatismo original. Se trata de una obra del Maestro de Perea denominada Retablo de los Tres Reyes o de la Epifanía, por mostrar en la tabla central la escena en la que los Magos de Oriente ofrecen sus presentes al Niño Jesús, informó ayer la Conselleria de Cultura.
Es una obra de finales del siglo XV, que procede de la capilla de los Tres Reyes del convento de Santo Domingo de Valencia. Fue patrocinada por Pedro de Perea y de ahí, el nombre del autor, considerado un discípulo de Joan Reixach y Jacomart, grandes nombres en la producción de tablas góticas en la Corona de Aragón.
Estructura horizontal
Una curiosidad de esta pieza es que, a diferencia de la tradicional disposición en calles verticales, presenta dos cuerpos horizontales superpuestos con tracerías góticas. En ellos se representa la adoración de los reyes, la primera aparición de Cristo resucitado a la Virgen y la Santísima Trinidad en el ático, de la que se va a recuperar una franja pictórica de unos 7 centímetros oculta por una moldura no original. Además consta de predela.
Algunos problemas en la estructura de la tabla principal, como la desaparición del travesaño horizontal y la cruceta rebajada, hacían necesaria su restauración, a pesar del buen estado de conservación de la pintura, explicó la conselleria.
En la actualidad, la obra se encuentra en la segunda fase de limpieza y los resultados "están siendo sorprendentes, pues se están descubriendo unos colores muy vivos e intensos ocultos por barnices oxidados, repintes y suciedad ambiental", según la nota del departamento.
El análisis pormenorizado del conjunto ha permitido constatar la presencia de elementos no originales en la mazonería del retablo. Entre estos estudios científicos previos a la intervención sobre la obra destacan, análisis radiográfico, reflectografía de infrarrojos, fotografías ultravioletas y la toma de muestras de pigmentos y barnices que han dado una información de primer orden para su restauración.
En la actualidad la obra se encuentra en la segunda fase de limpieza, y los resultados están siendo sorprendentes, pues se están descubriendo unos colores muy vivos e intensos ocultos por barnices oxidados, repintes y suciedad ambiental.
El retablo fue realizado en la última década del cuatrocientos, y procede de la capilla de los reyes del convento de Santo Domingo de Valencia, cuyo patrocinio corrió a cargo de Pedro de Perea, trinchante mayor del rey Fernando el Católico, quien aparece retratado en la escena de la Epifanía, hecho que motivó la utilización de su nombre para denominar a este maestro anónimo heredero de la tradición cuatrocentista valenciana encabezada por Joan Reixach.