EFE BARCELONA
El gobierno catalán aprobó ayer el proyecto de ley del cine de Cataluña, con lo que el texto iniciará ahora la tramitación parlamentaria. El conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, dijo que la ley persigue como objetivo "fortalecer el sector cinematográfico, garantizar la diversidad y la presencia de cine europeo, y que haya una oferta subtitulada o doblada equiparable en catalán y castellano". La última versión del proyecto endurece la norma al dejar fuera de las exenciones a las películas no europeas con menos de 16 copias en Cataluña.
El conseller explicó que ha pedido que el proyecto se tramite por vía de urgencia, lo que permitiría que la nueva normativa entrara en vigor el próximo mes de junio.
El gobierno catalán mantuvo el proyecto de ley a pesar del fuerte rechazo de las grandes distribuidoras y del PP. La iniciativa, según el argumento del tripartito, pretende que "el mercado garantice de manera efectiva el derecho de los ciudadanos a escoger ver cine en la lengua propia del país".
Con este fin, el proyecto de ley prevé que cuando se estrene un largometraje en Cataluña, doblado o subtitulado, las distribuidoras deberán ofrecer el 50% de todas las copias en versión en catalán y deberán respetar este equilibrio lingüístico en la publicidad.
Según Tresserras, quedan exentas del cumplimiento de la obligación las películas en versión original castellana o catalana y las europeas de las que se distribuyan menos de 16 copias. En la primera redacción, esta posibilidad era general y no sólo para filmes europeos.
La obligación se podrá implantar de forma progresiva en un plazo máximo de cinco años. En 2009, el 97,1% de películas en Cataluña estaban dobladas o subtituladas en castellano.
Preguntado por el futuro de la ley en el Parlament, Tresserras dijo que no espera grandes cambios, porque ha habido un debate prolongado, aunque abrió la puerta a "pequeñas modificaciones" que amplían el consenso.