El nombre (el nuevo es Circuito Valenciano de Teatro y Danza) no es lo único que cambia, según la directiva del Circuit. Además de contratación, este era un órgano de coordinación entre municipios. Al pasar a ser «una bolsa de subvenciones», esta función se pierde, según los programadores municipales, que creen que los pagos a las compañías se verán afectados. Ahora, cobran el 50% del ayuntamiento al bajar del escenario y el de Teatres, después. Siendo una ayuda como otra, los ayuntamientos deberán pagar el 100% cuando reciban los fondos de Cultura (a año vencido). Y si se cierra a los grupos valencianos, la salida a otras autonomías peligrará, dicen. Según Cultura, es una exageración. a. g. valencia