ALFONS GARCIA VALENCIA
Divide y vencerás. La vieja máxima de Julio César parece ser la estrategia que la Conselleria de Cultura ha empezado a aplicar para neutralizar el conflicto por los cambios en el Circuit Teatral Valencià. Al término del pleno del Consell de ayer, a la vista de la polémica desatada, la titular del área, Trinidad Miró, pidió a la directora de Teatres, Inmaculada Gil Lázaro, que precipitara la reunión con las compañías de teatro prevista para este mes. Y si era posible, que fueran los representantes de los actores también. Estos no pudieron -tenían funciones-, pero los responsables de Avetid (la asociación que une a los grupos de teatro y circo) sí que acudieron en la tarde de ayer.
Con quienes la conselleria no piensa, al menos de momento, entablar conservaciones es con la junta directiva del Circuit, formada por programadores municipales de teatro. Esta solicitó por escrito un encuentro el pasado 29 de diciembre y ayer reiteró la petición, pero no ha recibido respuesta. Un portavoz de Cultura subrayó ayer a Levante-EMV que los interlocutores son las compañías y los ayuntamientos, que son quienes reciben las subvenciones. "Los programadores dependen de ellos", remarcó.
Así, además de la reunión de ayer, el departamento de Miró planea el envío de cartas informativas a todos los municipios, con el objetivo de que alcaldes y concejales "sepan que el Circuit no desaparece y no va a haber problemas para programar". Cultura insiste en que, a pesar de que los fondos se distribuyan ahora mediante una orden general de ayudas -no entre los 63 municipios del Circuit-, la esencia y el funcionamiento del Circuit permanecen.
Miró y Gil Lázaro convencieron ayer a los responsables de Avetid. Su presidente, Tomás Ibáñez, señaló a este diario tras la reunión. "Los cambios no son alarmantes como para seguir desarrollando el conflicto". Aunque debe trasladar la información aportada al resto de miembros de la asociación, Ibáñez calificó de positivo el encuentro. "Se está en la senda de la colaboración y el entendimiento de cara a potenciar las artes escénicas", sentenció. Hasta la cita, Avetid había expresado su preocupación y había dicho que el plantamiento de nuevo Circuit no le gustaba.
Cultura apostilló que el nuevo sistema, marcado por la ley de Ordenación del Teatro y la Danza, "democratizará las ayudas" y favorecerá a más ayuntamientos. "He recibido muchas peticiones para incorporarse al Circuit", dijo Miró. Ahora, agregó, la obligatoriedad de contratar grupos valencianos para estar en el sistema se va a elevar del 60% al 80%.
El nombre (el nuevo es Circuito Valenciano de Teatro y Danza) no es lo único que cambia, según la directiva del Circuit. Además de contratación, este era un órgano de coordinación entre municipios. Al pasar a ser "una bolsa de subvenciones", esta función se pierde, según los programadores municipales, que creen que los pagos a las compañías se verán afectados. Ahora, cobran el 50% del ayuntamiento al bajar del escenario y el de Teatres, después. Siendo una ayuda como otra, los ayuntamientos deberán pagar el 100% cuando reciban los fondos de Cultura (a año vencido). Y si se cierra a los grupos valencianos, la salida a otras autonomías peligrará, dicen. Según Cultura, es una exageración. a. g.valencia