LEVANTE-EMV VALENCIA
El amor y la locura son los dos elementos que conforman el drama de Lucia de Lammermoor, la opera de Gaetano Donizetti con la que el Palau de les Arts efectúa hoy su primera incursión en el belcantismo, un tipo de ópera caracterizado por el virtuosismo vocal de los protagonistas.
Desde que se inició su programación estable en la temporada 2006-2007, el Palau de les Arts no había incluido ningún título belcantista. Sólo La scala di seta, de Rossini, un montaje del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo, pero fuera de abono y en la sala Martin y Soler.
Con este título, Donizetti debuta en las óperas del coliseo. El precedente es un recital que dio Juan Diego Flórez con repertorio de este belcantista y Bellini.
Lucia de Lammermoor, basada en una novela de Walter Scott, llega en un montaje de Graham Vick en producción del Maggio Musicale Fiorentino y el Grand Théâtre de Genève. Vick recrea la Escocia del siglo XVII en la que se ambienta este conflicto de familias. Karel Mark Chichon toma las riendas de la Orquestra en esta obra en la que sobresale el papel de Lucia Ashton.
Este rol está considerado como uno de los más exigentes dentro de la tesitura de soprano por la abundancia de notas agudas. Grandes prima donna lo han inmortalizado. La georgiana Nino Machaidze, una de las nuevas divas, encarna a Lucia después de compartir escena con grandes estrellas.