A. G. VALENCIA
"No sé en qué idioma he de hablar". La expresión refleja la incomprensión que, según Trinidad Miró, está sufriendo la Conselleria de Cultura y Teatres de la Generalitat en el conflicto por la nueva financiación del Circuit Teatral Valencià. "Se ha creado una alarma infundada porque a algunos les interesa", dijo. La consellera se explayó al ser preguntada con el fin de desactivar una polémica que, confesó, no entiende. "No me explico la reacción del sector", afirmó sobre las críticas de diferentes entidades a su propuesta y el apoyo en bloque a la directiva del Circuit y los programadores. Y mostró su sorpresa por la "ojeriza" a Teatres.
Miró insistió en que este organismo no desaparece y "no cambia nada". Tan sólo, reiteró, se abre a más de 63 municipios y se dejan de pagar las ayudas por el procedimiento "anormal" del capítulo II de Teatres (para gastos internos). "He pedido a los alcaldes que no suspendan nada, que está todo admitido", señaló, al tiempo que anunció que la orden se publicará "muy pronto".
La consellera acusó a la secretaria de Cultura del PSPV y alcaldesa de Guardamar, Marylene Albentosa, de "meter bulla" y "hacer política" con este conflicto.
Albentosa respondió ayer con la petición a Miró de que reconsidere sus planes y "no deje morir" un proyecto de más de 20 años. Anunció asimismo la presentación de mociones en todos los ayuntamientos para que el PP explique "la desaparición" del Circuit.
Por otra parte, Miró replicó a las críticas del Consell Valencià de Cultura (CVC) por los recortes. "No es para echarse a llorar. Lo primero es acabar con las colas del paro. Que baje la aportación a Cultura es normal", dijo.