ANA MENDOZA MADRID/EFE
Desde que ganó el Premio Nadal con Lo que esconde tu nombre, una novela protagonizada en parte por antiguos nazis afincados en la costa valenciana, Clara Sánchez no ha parado de recibir cartas nada tranquilizadoras en las que, entre otras cuestiones, le piden que deje "en paz a esos pobres ancianos".
A algunas de esas cartas, "amenazantes a veces", aludió ayer la escritora al exponer ante la prensa las claves de la novela premiada con el Nadal el pasado 6 de enero y que presentó en el Instituto Cervantes acompañada por Cayetana Guillén Cuervo y Eduardo Noriega, que leyeron fragmentos del libro.
"Señora Sánchez: ¿por qué no deja en paz de una vez a esos pobres (es un decir, ancianos), los cuales con su trabajo abnegado ayudaron a levantar España económicamente después de nuestra Guerra Civil y de nuestra Guerra Mundial?"
Este es el texto de la primera carta que recibió Clara Sánchez al día siguiente de ganar el premio y que ayer leyó por ser "la más cortita, la menos comprometedora y la menos inquietante quizá", comentaba la escritora, que no ha denunciado ante la policía estos hechos porque no tiene "miedo de nada". Todas ellas vienen con nombres y apellidos, con la dirección y el teléfono de quienes las suscriben. "Algunos viven en España y otros fuera", dijo.
El pasado miércoles recibió la última, "con el texto en mayúsculas y en rojo" y que dice así: "¿De qué tiene miedo, señora Sánchez? ¿Por qué no me contesta? Heil Hitler", leyó esta escritora nacida en Guadalajara en 1955.
"No son las únicas, hay más", aseguró Sánchez, quien se alegra "de haber tocado un asunto vital que nos concierne a todos y que no está tan muerto como se pensaba".
La novelista cree que estas cartas son una prueba de "la vitalidad" que muestran estos antiguos nazis "que aún quedan en España y fuera de España, porque hay que pensar que tienen descendientes".
Lo que esconde tu nombre (Destino) recrea la tranquila vida que llevaba en la costa de La Marina un matrimonio noruego, antiguos nazis, hasta que se cruza en su vida Julián, un republicano español que estuvo prisionero en el campo de Mauthausen y que llega para hacerle pagar a esos ancianos sus antiguos crímenes.
La autora explicó que la novela parte de algo que observó cuando residió en Dénia en los años 80. "Vi a nazis viviendo allí, con sus propios negocios, y me llamaba la atención la normalidad con la que se vivía aquello", señaló. Por ello, se interesó en saber cómo vivían y cómo pasaban desapercibidos, completarlo con su historia y describir cómo eran los últimos días de esas personas que viven "camuflados" con los demás. "Los nazis son también el reflejo de la gente que abusa de los otros, y que logra escapar sin pagar por ello, por lo que representan ese lado oscuro del ser humano que ha de ser vigilado", dijo Sánchez.
El "motor" de la novela es Sandra, una mujer que decide retirarse a un pueblo valenciano para ver qué hace con su vida.