EFE BARCELONA
Rafael Chirbes (Tavernes de la Valldigna, 1949) mantiene su tono crítico con el poder político y cultural en Por cuenta propia (Anagrama), un ensayo escrito desde "la perplejidad más dura" y en el que reniega de la complicidad de la literatura con el poder.
Chirbes rescata la afirmación del poeta y dramaturgo ruso Vladimir Mayakovski de que "ya es hora de que el arte deje de ser el bufón de la corte" y defiende el papel de la literatura como instrumento para reflejar una sociedad y un tiempo.
Con el subtítulo Leer y escribir, Rafael Chirbes resume el tono de su ensayo, que es a la vez un análisis de sus obras de referencia, una incursión en los temas de la actualidad que le preocupan y una reivindicación de la buena literatura, la que, según él, busca reflejar los mecanismos que mueven el mundo.
Por cuenta propia son los textos de "un escritor insumiso" al que "le resulta éticamente imposible callarse", observó el editor de Anagrama, Jorge Herralde, durante la presentación del ensayo.
Herralde describió el estilo de Chirbes como "una mirada crítica que le causa no pocos enemigos en los círculos del poder político y cultural".
El premio Nacional de la Crítica 2007 por Crematorio señaló que "la literatura ha perdido su papel de testigo público" porque el escritor concibe temas como "la muerte, la enfermedad y el sexo como espacios privados".
El escritor valenciano comenta en su ensayo las obras de Cervantes y Galdós y reivindica también en otra parte a autores contemporáneos como Juan Marsé, Carmen Martín Gaite o Manuel Vázquez Montalbán, a cuyo amor por la cocina dedica un capítulo.