ALFONS GARCIA VALENCIA
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Húmeda mañana. Bajo un árbol que llora (cuando las luces hacen que llore) en el Parque de Benicalap de Valencia. Un escenario nada habitual. El lógico para un festival que hace de llevar el teatro a espacios no convencionales su seña de identidad. La principal. Esa y su marcado carácter internacional. De las once propuestas de este año (el octavo) de València Escena Oberta (VEO), ocho vienen de Europa e Hispanoamérica. Dos son estrenos en España: Les gûmes, de la compañía francesa Le Phun, y Tierra de nadie, del holandés Dries Verhoeven.
Pero el festival, que empieza hoy, no se libra de apreturas económicas. Su presupuesto, que ronda los 800.000 euros, se ha reducido un 12% con respecto a ediciones pasadas. Consecuencias del plan de austeridad ordenado por la alcaldesa de la ciudad, argumentó ayer la concejala de Juventud, Beatriz Simón. No gastos de protocolo, no cócteles de presentación, no invitaciones impresasÉ Pero "la calidad no merma", dijo.
¿La continuidad está garantizada? "Por supuesto", respondió. El tiempo confirmará (o no) la apuesta por un certamen que la citada regidora califica como "una de las citas más importantes del teatro de vanguardia en España".
La octava edición es "la más arriesgada", opina la directora, Mariví Martín. Por la búsqueda de espacios inhabituales y por la complejidad de algunos montajes, dice. Como el de la compañía Le Phun, en el Parque de Benicalap -el más caro también-, que requiere tres semanas de trabajo para construir siete espacios distintos (de un invernadero reeducativo a un peculiar peepshow), donde transcurre la nueva vida de estos seres verdura (gûmes). Una crítica, en resumen, a la acelerada forma de vida actual de los humanos, en contraposición con la de los vegetales.
Si el espectáculo de Le Phun es lirismo en el jardín (a partir del próximo domingo), el de Verhoeven es "un impacto" en la conciencia, aunque "deja la puerta abierta a la esperanza y a una vida mejor". Tierra de nadie son recorridos por la ciudad a dos, entre el espectador y un refugiado político. En el montaje colaboran el Centro de Acogida de Refugiados de Mislata y la ONG CEAR. Verhoeven trabaja el teatro de la experiencia, que profundiza en la reflexión y el contenido más que en la forma.
No sólo vanguardia
Forman Brothers (que regresan), el argentino Federico León, Sonia Gómez, Tim Etchells, Gabi OchoaÉ son otras propuestas del certamen, que presume de no ser "una agrupación de espectáculos". "No es sólo vanguardia, todos los montajes tienen un sentido juntos, proponen una reflexión final", apunta la directora. El nexo es el juego entre realidad y ficción. Ese leit-motiv ha llevado también a la introducción por primera vez de los documentales.
Algunos espectáculos han vendido ya todas las entradas (los aforos, en algún caso, son muy limitados). Aunque lo fundamental, para la directora, es más la fidelidad que el número: "La confianza del público de que el festival volverá a sorprenderles".