BEGOÑA JORQUES VALENCIA
Durante los próximos 24, 25 y 26 de febrero Valencia será sede del I Congreso sobre la dramaturgia europea. El teatro en el espacio europeo, otro debate imprescindible. La incitativa, según su impulsor, el dramaturgo valenciano Manuel Molins, surge con la idea de "crear un imaginario europeo desde el punto de vista cultural y de la imaginación, al margen de lo político y económico".
De esta manera, el congreso busca establecer las vías de contacto de las distintas corrientes y experiencias teatrales europeas en atención a las líneas lingüísticas. Sobre la cuestión de la lengua Molins destaca que en España "se potencian especialmente las obras en castellano, que están muy bien", puntualiza, "pero los demás estamos en inferioridad de condiciones".
El objetivo principal del congreso es, pues, "reunir un conjunto de dramaturgos y otros profesionales responsables de la cultura teatral para tratar de reflexionar sobre Europa como espacio teatral". Así, profesionales del sector italiano, francés, alemán, inglés y, por supuesto, español, debatirán sobre la situación teatral desde el plano de la creatividad y de la gestión.
En este sentido, Molins asegura que en Valencia hay "mucha y buena capacidad creativa", aunque "políticamente tenemos muchos déficits". De hecho, no pocos compañeros de profesión han marchado a otros escenarios como los madrileños para "ganarse la vida", algo irreprochable para Molins, aunque en su opinión "hay que pelear desde dentro para mejorar la situación del teatro en Valencia".
En este sentido, lamenta la "falta de consenso" sobre la decisión de la Conselleria de Cultura respecto a las modificaciones que afectan al Circuit Teatral Valencià, del que "no hay que negar que tenía problemas". No obstante, "cuando algo está podrido hay que acometer una reforma profunda, pero no eliminarlo". Así, el veterano dramaturgo apuesta firmemente por crear "una comisión que represente a todos los sectores teatrales".
El Congreso está organizado por Octubre Centro de Cultura Contemporánea de Valencia y su impulsor no descarta trasladarlo en un futuro a otras ciudades europeas, así como repetir la experiencia para próximas ediciones.