ALFONS GARCIA VALENCIA
La consellera de Cultura, Trinidad Miró, destapó ayer las cifras del nuevo Circuit Valencià de Teatre i Dansa con la intención de responder a las "críticas infundadas y fuera de toda lógica" recibidas desde que anunció que el viejo modelo desaparecía -un organismo con un número cerrado de municipios e imbricado en los presupuestos de Teatres de la Generalitat- para crear uno nuevo que pasa a funcionar a través de una convocatoria convencional de subvenciones.
"Hoy contesto", dijo. Y no se quedó corta en palabras. Si uno de los objetivos del cambio era abrir el Circuit, Miró argumentó que 75 municipios han solicitado formar parte, frente a los 63 que lo integraban desde 1988. Diecisiete son nuevos, mientras que cinco se retiran por falta de fondos. Ante "los que auguraban la desaparición del Circuit", este crece, se jactó.
Más números: de 634 espectáculos de compañías valencianas presentados para subvencionar (Teatres pone el 50% hasta un máximo de 20.000 euros por ayuntamiento) se pasa en 2010 a 833.
Como el presupuesto es el mismo que el año pasado (800.000 euros), la media por ayuntamiento se reducirá, pues son 12 más. No obstante, la consellera y la directora de Teatres, Inmaculada Gil Lázaro, rechazaron que el dinero sea un problema, ya que en 2009 hubo que pedir a los municipios que presentaran espectáculos, ya que sobraba presupuesto.
En definitiva, la titular de Cultura subrayó que cambiar el modelo ha sido "un acierto", porque "democratiza" el Circuit, lo "vertebra" por la C. Valenciana y aumenta la contratación de compañías locales. "No encuentro pegas".
Entonces, "¿qué es lo que está pasando?", se preguntó. ¿Por qué los actores piden su dimisión, las compañías abandonan el consejo rector de Teatres -no lo han comunicado oficialmente, dijo- y los históricos de las artes escénicas promueven un manifiesto crítico? "No lo entiendo", repitió hasta en tres ocasiones. "No puedo entender que ayudemos al sector y se salga a la calle y se lean manifiestos diciendo que el teatro agoniza", en referencia a los actores.
"Creo que hay que pensar -agregó- que quieren hacer política y desprestigiar". El PSPV, dijo, se ha ocupado de ello. Así, su mano estará tendida a "quien quiera trabajar", pero "quien quiera seguir intoxicando para lograr objetivos oscuros tendrá la puerta cerrada". En su opinión, se ha intentado aprovechar que "se ha atrevido a cambiar algo". Y subrayó que la política cultural la marca el Consell.
Representantes de Avetid (la patronal de los grupos) señalaron ayer que su impresión de la situación es otra. Los actores y los Premis Abril reconocieron también la legitimidad del Consell para legislar, pero coincidieron en la falta de una voluntad de consenso.