ALFONS GARCIA VALENCIA
No lo parece, pero el José Villa de las trece grandes esculturas geométricas que desde ayer pueblan la galería 1 del Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) es el mismo del monumento a José Martí del Paseo de La Habana de Madrid (sí, sí, el del comienzo de la película El día de la bestia). No lo parece, pero es también el mismo de la estatua de Hemingway en La Floridita de La Habana; y el de la Madre Teresa de Calcuta del convento de San Francisco de la capital cubana. También es el de los John Lennon del parque del Vedado o de Denver (EE UU).
¿Qué ha pasado entre una obra tan figurativa y canónica y esta del IVAM tan conceptual? José Villa Soberón (Santiago de Cuba, 1950) explica que su obra, que empezó con un compromiso figurativo y evolucionó hacia una expresión más abstracta, siempre ha estado ligada a los monumentos públicos. "Pero de buenas a primeras -continúa- tuve la oportunidad de hacer las obras que quería de joven, populares por los personajes". Y no lo dudó, aunque asegura que disfruta más con su última producción, la que presenta en el IVAM, una nueva versión de su escultura pensada por primera vez para espacios privados.
Así, la exposición Inmutabilitas -patrocinada por Artes Gráficas Selvi y Logística del Arte, y visible hasta el 24 de octubre- es la presentación en un museo de España de la obra de Villa, que hasta ahora sólo había llegado a lugares públicos de ciudades: en la C. Valenciana puede encontrarse en el campus de la Universidad Politécnica o en Gata de Gorgos.
Las trece esculturas están pensadas para el IVAM, que le encargó la muestra hace cuatro años. No obstante, algunas de ellas se exhibieron hace unos meses en el Museo Nacional de La Habana, a raíz de que Villa recibiera el Premio de las Artes Plásticas de Cuba.
El eje de toda esta producción reciente, explicó ayer el comisario de la muestra, el catedrático Facundo Tomás, es la greca, un adorno asentado sobre las ideas de la espiral y la geometría. "Le da la vuelta al revés, no se sabe si empieza por el principio o por el final o al revés", dijo Tomás, quien rechazó la consideración de arte minimal para estas piezas, pues en el metal encuentra "una voluntad de expresividad y amor al público".
En la misma línea, la directora del IVAM, Consuelo Ciscar, destacó que, pese a la abstracción, las obras de Villa "están concebidas para ser populares".