ENRIQUE BALLESTER CASTELLÓ
El Tanned Tin, que celebra a partir del miércoles, en Castelló, su duodécima edición, se gestó desde una simple casualidad. Un joven santanderino, fan de Sr. Chinarro, quería organizar un concierto de la banda de Antonio Luque. Para ello, pidió apoyo económico a la caja de ahorros local, que respondió a lo grande, otorgando el crédito suficiente para que se cumpliese no sólo el deseo del fan, sino para que naciese un festival único, que más de una década después se ha convertido en referencia innegable en la agenda cultural, invernal y europea.
El evento tiene dos directores artísticos: Jesús Llorente y José Luis Cuevas. Llorente es uno de los más habituales y longevos agitadores de la escena musical independiente en España. Desde principios de los noventa, es testigo directo del crecimiento del ramo, que pasa de los primeros fanzines precursores a las revistas de larga tirada, del amateurismo a los estudios de mercado. Además, es fundador y máximo responsable del sello Acuarela, que nació, precisamente, para editar un trabajo de los mentados Sr. Chinarro. Por ahí conecta Llorente con la oportunidad de Santander, que no desaprovecha. En cuatro años, el Tanned Tin (bautizado así al celebrarse en la calle Tantín de la capital cántabra) llena y, al siguiente, ilumina incluso la reventa.
En ese momento, unida al éxito, llega la intervención institucional. Según explica el propio Llorente en el documental A short distance, la dirección recibió presiones para modificar el criterio a seguir en la programación, en referencia a una cuota mínima de grupos regionales. Llorente se niega, y abandona Santander.
Entonces se presenta la ocasión para La Plana, y toma protagonismo José Luis Cuevas. El castellonense es promotor, fundador del sello Borne y responsable artístico del ciclo Sons y de Cinemascore, y conocía a Llorente al haber organizado conciertos de distintas bandas de Acuarela. A la hora de introducir el Tanned Tin en la provincia de Castelló asoma José Luis Morán, ahora ex director del FIB, presente en la primera toma de contacto entre los responsables del festival y las instituciones locales. El festival debuta en el Auditori en 2005, pero a finales de 2008 se produce una crisis que se alargó durante el año siguiente y que propició el amago de fuga a Valladolid de la cita, que finalmente cambió de fechas (de noviembre a enero), y se quedó en Castelló por la apuesta de la Concejalía de Turismo, que se une a la aportación de Castelló Cultural. Y es que en temporada baja, el Tanned Tin supone, con el 80% de su público proveniente de fuera de la provincia, una importante inyección económica.
Una atmósfera única
Una vez asentado en la capital de La Plana, el evento subraya sus señas de identidad. Es el Tanned Tin un festival con buen ojo. No en vano, ha descubierto antes que nadie a bandas que después han sido estrellas de grandes festivales, caso de Animal Collective, Xiu Xiu, The Wave Pictures, M. Ward, CocoRosie, Beach House o The New Year, entre otras. Es el Tanned Tin, también, un festival con una virtud insólita. Lo más importante, casi lo único, es la música, y en ese sentido todo se mima: el sonido, la iluminación... Se crea en el Teatre Principal una atmósfera idónea para que los músicos brillen sobre el escenario. Y ellos lo saben, y comentan entre el gremio ese pequeño milagro. Por eso, es habitual que muchos rebajen su caché para poder actuar en un festival de presupuesto modesto (70.000 euros en 2011) que ofrece algo más que dinero: prestigio.
Sin ir más lejos, el grupo español más popular del cartel, Triángulo de Amor Bizarro, triunfador unánime en las listas de lo mejor del pasado año, pide expresamente un hueco para actuar en el Teatre, con la motivación de poder telonear a los seminales Faust. En esta edición, el principal reclamo es Thurston Moore, guitarrista de Sonic Youth, que ofrecerá una doble actuación, jueves y viernes. Y, en resumen, el festival, que ha vendido todos los abonos (quedan únicamente entradas de día), mezcla con tino riesgo y seguridad, mitos y novísimos, lo experimental con lo clásico, y el ruido con la melodía. The Clientele, Nick Garrie, Dolorean, Rauelsson, The Young Gods, The Bitter Springs, Lone Wolf, Wildbirds & Peacedrums... Casi cuarenta grupos repartidos entre las sesiones gratuitas en la Sala Opal, la jornada de presentación del miércoles en Four Seasons y las actuaciones de pago en el privilegiado marco del Teatre Principal. Imprescindible, un tesoro a medio descubrir, es el mejor secreto de La Plana.