CSI: Jesús de Nazaret

El forense José Cabrera revela en su último libro las lesiones sufridas por Jesús

12.04.2014 | 22:23

Investigación forense. El médico José Cabrera analiza las consecuencias físicas de cargar con una cruz de 50 kilos, de llevar un casco de espinas o clavos entre los huesos de las muñecas.

El forense José Cabrera ha descrito las lesiones sufridas por Jesús de Nazaret desde el momento de su detención hasta su muerte en la cruz, analizando la documentación de la época y las improntas de la Sábana Santa, y ha recogido sus conclusiones en CSI: Jesús de Nazaret. El crimen más injusto.
Cabrera ha asegurado que ha elegido para su libro, publicado por Neverland Ediciones, ese título llamativo «para que la gente se acerque a descubrir la figura de Jesús» y conozca cómo fue su muerte desde un triple enfoque: forense, criminológico y judicial.
Aun sin cuerpo se puede efectuar un «análisis forense retrospectivo» basado en testimonios y documentación de la época, como los Evangelios y otros textos apócrifos, que no falsos sino no ortodoxos, y que fueron descartados en el Concilio de Nicea, y en las improntas de la Sábana Santa, cuyo valor «nadie ha desmentido», según el forense.
La documentación histórica romana establece que desde la detención hasta la muerte en la cruz de Jesús transcurrieron 24 horas, y que, una vez crucificado, sobrevivió dos horas, cuando algunos crucificados duraban incluso varios días, señal, según Cabrera, de la intensidad de las torturas previas de las que fue objeto.
Las punciones en todo el cuero cabelludo señalan que no fue una corona sino un casco tupido de espinas lo que llevó en la cabeza, espinos que, según Cabrera, los legionarios romanos no tuvieron que buscar, sino que tenían cerca porque eran los utilizados para prender el fuego, al igual que en algunas zonas de España se utilizan sarmientos.
La nariz la tenía fracturada por un golpe y el hombro derecho desollado por el peso del patibulum o palo corto de la cruz, cuyo peso era de entre 40 y 50 kilos, ya que no transportó toda la cruz la parte grande permanecía clavada en el suelo, a la espera del crucificado.
Los latigazos los recibió de un flagelum romano o látigo que partía de un palo o asidero y cuyas colas terminaban en bolas de plomo.
La ley prohibía golpear con este látigo en la cabeza o en otros órganos vitales para provocar sufrimiento pero no la muerte, de modo que Jesús, que recibió hasta 300 impactos de esas bolas de plomo el triple de lo permitido en la ley judía, ya llevaba varias costillas fracturadas en el momento de acarrear el patibulum.
También se desolló ambas rodillas hasta la rótula por el efecto de las caídas y el peso del palo de la cruz.
Los clavos le atravesaron las muñecas pasando entre los huesos, mientras que para los pies, superpuestos, se empleó un solo clavo que entró por los empeines, donde el pie es más ancho.
Según Cabrera, habitualmente se ataba a los crucificados y los clavos, por ser muy caros, se reservaban para «ocasiones especiales».
El centurión de la guarnición romana, antes de abandonar el lugar del sacrificio, tenía la misión de asegurarse de que el crucificado estaba muerto para garantizar que nadie lo descolgaba con vida, por lo que en el caso de Jesús le atravesó el corazón clavando la lanza de abajo a arriba y de derecha a izquierda.
Y de la herida, según las Sagradas Escrituras, brotó agua y sangre el agua era el suero que rodea el corazón cuando la agonía se prolonga durante horas, según Cabrera.
El forense efectúa igualmente un análisis criminológico de los elementos que acompañaron las torturas y otro judicial de los «saltos» que se dieron en el proceso entre las dos leyes vigentes en Palestina, la romana y la judía, con la idea de perjudicar al reo.
Condena política
«Pilatos, al final, no tuvo ningún elemento objetivo para condenar a Jesús, y lo condena por razones políticas», ha concluido el forense.
Cabrera ha recordado que fue en el siglo XX, al papa Pío XII, al primero que un cirujano, Pierre Barbet, le describió estas lesiones y los sufrimientos que conllevan desde el punto de vista científico, y ha asegurado que el papa lloró al admitir: «No lo sabíamos, nadie nos lo había contado así».



Cultura

'Tomatito' imparte un máster de la SGAE.
Teoría y genio de Tomatito

Teoría y genio de Tomatito

El legendario guitarrista de Camarón ofrece una clase magistral para una docena de alumnos en la...

Charles Manson, el psicópata pop

Charles Manson, el psicópata pop

En agosto de 1969 una secta provocó una matanza bajo la orden de un hippy que quería adelantar el...

La Diputación facilitará el traspaso del MuVIM al IVAM

La Diputación facilitará el traspaso del MuVIM al IVAM

La corporación provincial utilizará el mismo protocolo de cesión que la gestión del Teatre...

El Circo Gran Fele viaja con animales (de peluche) en el Orient Express

El Circo Gran Fele viaja con animales (de peluche) en el Orient Express

La compañía valenciana crea una historia de amor, acción y ecología que se representará esta...

Dacosta muestra su lado más solidario en Rambleta

Dacosta muestra su lado más solidario en Rambleta

El tres estrellas Michelin Quique Dacosta participó ayer en la iniciativa Factoría Rambleta «Por...

Carmen Amoraga, escritora en su tierra

Carmen Amoraga, escritora en su tierra

Después de otras presentaciones y entrevistas, Carmen Amoraga había reservado ayer el Ateneo...

Restaurantes en Valencia

Los mejores restaurantes en Valencia

Descubre los mejores restaurantes de tu zona: Gandía, Torrent, Sagunt... y disfruta de la cocina valenciana.
Todos los restaurantes de Valencia

 

Heráldica

Los mejores restaurantes en Valencia

¿Conoces la historia y los orígenes de tu apellido? Visita nuestro canal de Heráldica y descarga tu lámina. Si no encuentras tu apellido, pídelo gratis.

 
Enlaces recomendados: Premios Cine