Desde 1970, residía en Palafrugell. Allí trabajó en su estudio, hasta hace dos años en que decidió dejar los pinceles. Los últimos meses fueron muy duros para el pintor, aquejado de males diversos. «Estic passant un calvari». Me recuerda el final de Eusebio Sempere, también dramático. Como si la vida se les hubiera ido a trozos. A punto de cumplir los 82 años de edad -había nacido en Barcelona el 2 de noviembre-, murió Modest Cuixart en el Hospital de Palamós en la madrugada del pasado 31 de octubre. El nombre de Cuixart va unido al Dau al Set, grupo artístico catalán fundado en torno a la revista de misma denominación, iniciada en octubre de 1948 en Barcelona. Sus miembros fundadores fueron el crítico de arte Arnau Puig, el poeta Joan Brossa y los pintores Joan Ponç, director de la publicación, Antoni Tàpies y Joan-Josep Tharrats, editor e impresor, además de Cuixart. Poco después se les unió el escritor Juan Eduardo Cirlot.
La denominación del grupo y la revista se debe a Brossa. Su traducción al castellano podría ser «La séptima cara del dado», lo que evidencia las intenciones utópicas y rupturistas del proyecto. Un proyecto que se inscribe al principio en el movimiento dadaísta y que realizó su singladura por diferentes mares, desde el hiperrealismo al existencialismo, pasando por el surrealismo; todo ello para llegar al buen puerto del estilo propio, «autoexcluido -como en algún sitio se ha escrito- del ambiente de tiniebla cultural del primer franquismo» y siempre con la intención animar la escena cultural catalana.. Con trayectoria irregular, el grupo se disolvió en 1954 y ha quedado como referente de la cultura de la resistencia de posguerra. ¡Lo que pueden dar de sí seis escasos años de actividad!
De los siete miembros de Dau al Set, cinco han fallecido. Sólo quedan el pintor Tàpies y el teórico Puig, quien a modo de despedida del compañero fallecido ha destacado «su esplendorosa personalidad», «su lírica y comprometida obra», en especial durante la guerra fría, en los años sesenta,. y «su papel determinante en la modernidad del mundo artístico catalán y español en la segunda mitad del siglo XX». «Su periplo ya se había cumplido, ahora estaba en un proceso de reflexión para volver a la belleza y a la prospección», ha dicho el crítico barcelonés.
Modest Cuixart fue un personaje importante dentro del proceso de cambio del arte en la España del anterior régimen. Pertenece a la estirpe de quienes, desde su parcela, buscaron la renovación de la cultura en medio del desierto.
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