María Tomás, Valencia
Desafiar el tiempo dignamente, con once ediciones de festival, y contrarresta
El certamen que dirige Pep Llopis regresa esta semana entrante a Valencia. Del 28 de noviembre al primero de diciembre, la undécima edición de l'Aula d'Altres Músiques volverá a ocupar los espacios del Club Diario Levante, la Sgae-Fundación Autor, el IVM, el IVAM y la sala Clemente Pianos con insospechados conciertos, esperadas master class y la presentación de dos discos: Khroma Akustikós, de l'Ensemble Impromptu & Ramón López, resultado de esa decisión de dejar constancia en forma de CD de los conciertos irrepetibles que da la improvisación en l'Aula, grabado en la actuación del año pasado, y el disco Heptagrama del grupo Krama, que también realizará un recital con esta música, resultante de un trabajo de investigación riguroso y lúdico, que fusiona los sonidos de los Balcanes con el flamenco y que se inspira en el mito de la esfinge. El ritual del 7.
El sonido a través del tiempo
El eje que sostiene este año el último viaje de l'Aula es la propuesta de un recorrido sonoro a través del tiempo. Un viaje desde los instrumentos más ancianos o primitivos hasta los más modernos y de composiciones más elaboradas. «El instrumento no diferencia la música. La predominancia del sonido es el resultado de la observación del hecho sonoro del instrumento, no como intención primera, sino como resultante de la programación escogida».
Así, se puede disfrutar de un concierto de txalaparta, un instrumento que nació como herramienta de comunicación entre los caseríos de Euskadi. Como también, una creación de banda sonora en tiempo real para la película Nanuk el esquimal, elaboración sonora a cargo del Ensemble Impromptu encargada por el IVM a Josep Lluís Galiana. Asimismo, la edición de este año incluye una master class a cargo del pianista
Cromatismos acústicos
Sólo por el placer de escuchar, vale la alegría volver a disfrutar de las fusiones musicales y las improvisaciones libres que caracterizan esta Aula d'Altres Músiques desde donde se sigue alimentando el alma de los que creen en el hecho creativo. «L'Aula propone una aglutinación sonora que nos da una amplia gama de cromatismos acústicos con mucho que comunicar más allá de los contenidos musicales», afirmaba Llopis. Se refería a la perspectiva sonora que se practica en este tipo de fusiones. «El músico de improvisación libre se relaciona con el otro músico a través del sonido, no a través de las melodías», afirmaba.