MAJADAHONDA|IÑAKI DUFOUR
El 6-1 encajado contra el Barcelona, la mayor goleada sufrida como visitante por el Atlético de Madrid en los últimos 41 años, ha rodeado de dudas el ambicioso proyecto del equipo rojiblanco, que ha iniciado la Liga con las mismas victorias que derrotas: tres.
En apenas 72 horas ha pasado de su convincente triunfo contra el Marsella (2-1) en la Liga de Campeones, en la que es líder del grupo D, a un tropiezo alarmante en la competición española por lo abultado del marcador y por la imagen del equipo ante uno de sus rivales directos por las primeras plazas de la clasificación. "Ha sido lamentable. No hay una explicación para encajar tres goles de esa manera en ocho minutos. Ahí terminó el partido, lo poco que duró el encuentro. Nos superaron en todo. Esa es la única lectura", reflexionaba ayer Javier Aguirre. Ese partido significó la mayor goleada a domicilio del Atlético desde hace 41 años. Desde la duodécima jornada de la campaña 1967-68, no sufría un golpe igual en Primera División. Fue el 10 de diciembre de 1967 contra el Athletic de Bilbao (6-1).
No es la mayor derrota de la historia liguera del conjunto rojiblanco lejos de su estadio (el 5 de diciembre de 1954 perdió contra el Celta de Vigo por 8-1), pero sí ha disparado las dudas en torno al equipo. Y con el mismo protagonista: el Barcelona, que ya le marcó seis goles hace más de un año en el Vicente Calderón (0-6).
El argentino Maxi Rodríguez estará al menos diez días de baja por una lesión muscular de grado 1-2 en el aductor mediano del muslo derecho.