EFE
Esta es la tarea de los más de sesenta ojeadores de clubes europeos y sudamericanos que no han perdido ni un detalle del Campeonato Sudamericano Sub'17, que ayer finalizó en la norteña ciudad chilena de Iquique, con la victoria de Brasil.
Vinieron de todos los sitios y de los principales elencos del panorama futbolístico internacional. De España, no faltaron a la cita veedores del Sevilla FC, el FC Barcelona, el Real Madrid, el Atlético de Madrid y el Villarreal.
También del Arsenal, Chelsea, Totthenham o Liverpool de Inglaterra; o del Inter de Milan, Udinese, Génova o Catania de Italia, entre muchos otros.
Con la mirada atenta y una libreta y bolígrafo entre las manos, los cazatalentos siguen de cerca los movimientos de los chavales, esperando percibir en alguno lo que un ojo poco entrenado no ve.
Un diamante en bruto que, con un poco de trabajo, se convierta en el nuevo Leo Messi, una versión mejorada del 'Kun' Agüero o, por qué no, el Ronaldinho del futuro.
"Entre los 16 y los 17 años es la mejor edad para buscar jugadores, porque ya han crecido. A los 15 es muy temprano, a los 17 es la edad ideal", explica a Efe Jorge Alvial, ojeador del Chelsea inglés para todo el continente americano.
¿Y no es un poco tarde a los 17 para encontrar a una nueva superestrella? Para este chileno residente en Atlanta, no. Y pone como ejemplo a Kaká, del Milan, quien fue un "desconocido" hasta los 19 años de edad y hoy es uno de los mayores astros del balón.
Según estos visionarios del fútbol, el sudamericano celebrado en suelo chileno ha resultado especialmente productivo. Muchos de ellos vuelven a sus clubes con suculentos informes y, los más avispados, con un primer borrador del contrato para incorporar a una joven promesa.
"Ha sido muy productivo. Hemos visto a uno de Uruguay, otro en Brasil y en Argentina que son muy interesantes", admite el ojeador del Chelsea, que ya tiene en fase muy avanzada la contratación del joven defensa uruguayo John Pirez, de 16 años, al que sigue desde hace un año.
Igual de satisfecho está Renato Favero, ojeador del Génova italiano, que hace un par de años ya se llevó al actual capitán del elenco uruguayo, Diego Polenta.
"He visto un buen nivel, jugadores que tienen muy buena perspectiva de futuro y me gustó", señala a Efe el italiano, especialmente sorprendido por el rendimiento de Bolivia, una de las selecciones revelación del torneo pese a no clasificarse para el Mundial de la categoría.
"Bolivia me ha sorprendido porque tiene un buen equipo, con nivel de juego y 3 o 4 jugadores con proyección".
El alto grado de profesionalismo que ha adquirido el fútbol en las categorías inferiores es un asunto que preocupa al seleccionador brasileño, Luis Antonio Nizzo, quien confiesa su obsesión por formar primero a la persona y, luego, al deportista.
"Sabemos que no todos van a llegar al fútbol de elite. ¿Cuántas promesas aparecieron y después no se concretaron? Por eso trabajamos con conversaciones, información y todo lo que podemos", explica a Efe el técnico del nuevo campeón sudamericano sub'17.
Los jugadores de la 'canarinha' tienen todos representante. Eso, según Nizzo, puede suponer un problema, cuando chocan los intereses del representante con los del entrenador de su club o con los del seleccionador nacional.
Además, asegura que "es mucho para algunos chicos", que viven "en un mundo que no es real" y que ya se proyectan como futbolistas de éxito con todo lo que ello conlleva.
Para los cazatalentos, la presencia de los representantes no supone ningún problema a la hora de negociar. Están acostumbrados a bregar en estos ambientes y saben que las cosas deben hacerse por los cauces correctos.
"No es muy complicado. Tratamos de respetar al jugador, al club, al entrenador, y vamos por los pasos que se tiene que ir", dice Jorge Alvial, quien dos años atrás se llevó al Chelsea el ariete argentino Franco Di Santo, que militaba en el Audax Italiano de Chile.
"Estamos muy acostumbrados, a los 15 años los jugadores ya tienen representante. El fútbol es así. A nosotros nos interesa que el jugador sea bueno y tenga futuro. Si tiene representante o no, no nos importa", concluye por su parte Renato Favero.
Varios nombres han sonado durante este campeonato. Coutinho y Wellington de Brasil, Daniel Villalva de Argentina, Edwin Cardona de Colombia o Gonzalo Barreto de Uruguay.
El cazatalentos del Génova destaca en especial a este último, Barreto, delantero del Danubio uruguayo, al que recomienda seguir con mucha atención porque el chaval promete, y mucho. Sólo el tiempo dirá si estaba en lo cierto.