A. R. M., Vila-real
Cumpliendo con la profesionalidad con la que debe afrontarse un partido de fútbol, por más complicado que sea, el entrenador del Villarreal, Manuel Pellegrini, apelaba al trabajo sacrificado en el Camp Nou para dar la sorpresa y sumar tres puntos que posterguen el alirón del conjunto anfitrión.
"El vestuario está muy tranquilo y el ambiente es optimista. Estamos todos con mucha ambición y concienciados de sacar un resultado muy positivo. No es fácil ganarle al Barcelona e incluso aquí, en la primera vuelta, hicimos un buen partido y perdimos. Pese a ello, creo que todos los encuentros son diferentes y, a veces, los compromisos que parecen inalcanzables son los más sencillos", aseguró Pellegrini en la rueda de prensa de ayer previa al enfrentamiento de hoy.
Una victoria en el Camp Nou acercaría el sueño de jugar de nuevo la Liga de Campeones en la próxima temporada, una meta que no olvida el "submarino". "Cuando quedan doce puntos en disputa, sacar tres en este partido sería fundamental para clasificarnos para la Liga de Campeones. Todas las jornadas son como una final y así hay que afrontarlas", analizó el entrenador sudamericano.
La tarea no será nada sencilla, ya que el Barça está cuajando una gran temporada, como demuestra el hecho de que puede ganar tres títulos esta campaña. "Debemos tener la seguridad de llegar al final del campeonato con la confianza necesaria en nuestro juego como, por ejemplo, ganar en el Camp Nou. La verdad es que es casi imposible que el Barcelona no tire a portería y no creo que haya un método para parar a ningún equipo, pero vamos a intentarlo", añadió Pellegrini.
Alexis Rubert, Vila-real
"Si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar, no te olvides que soy distinto de aquel pero casi igual". Eran las frases iniciales de una canción que Los Rodríguez cantaban hace un tiempo y lo cierto es que así acude el Villarreal CF al Camp Nou, algo más de diez años después de su primer partido contra el Barcelona en la máxima categoría. Una victoria amarilla, totalmente inesperada y que rompió quinielas, que se produjo un 13 de diciembre de 1998. Ahora, con la misma ilusión de entonces y la cabeza puesta en la cuarta plaza, el "submarino" tratará de aguarle la fiesta a un Barça que quiere proclamarse campeón de Liga cuanto antes.
Pese a que las sensaciones deportivas no son las mejores, debido a que el Villarreal no ha evidenciado un alto nivel de juego y no ha logrado ganar a ninguno de sus rivales directos en la lucha por la Liga de Campeones, el Villarreal se aferra a la victoria del pasado año en ese mismo campo y a su optimismo para lograr un resultado positivo.
La semana ha ido evolucionando de forma positiva en lo que se refiere a los lesionados que tenía el equipo, ya que el lunes pasado la situación no era la más esperanzadora. Finalmente, Manuel Pellegrini, técnico de los amarillos, podrá alinear el que, en estos momentos, parece su once de gala, sobre todo después que el canterano Bruno haya evolucionado bien de las molestias musculares que sufría.
Así, han entrado en la lista de convocados los jugadores que arrastraron problemas a lo largo de la semana, como han sido el argentino Ibagaza, Cani y Bruno Soriano. Sin embargo, debido a que Bruno sólo se ha entrenado en las dos últimas sesiones, Pellegrini convocó también a Matilla, del filial, por si es necesario su concurso.
Al margen de ello, Pellegrini baraja la posibilidad de contar, en lugar de dos delanteros, con un sólo punta y que el francés Pirès u otro centrocampista ocupe esa plaza. De esta manera se adquiriría más consistencia en la medular y se podría aumentar la posesión del balón, una variante que ha probado esta semana, y que quizá dificultara un poco el juego azulgrana y las consecuencias derivadas de que los locales tengan el control del cuero.
No hay tregua
Después de las fuertes emociones vividas en el partido contra el Chelsea, donde el Barcelona certificó su sexta final en la máxima competición continental, la vida continúa para el equipo catalán en el torneo de Liga, con un cita en casa que persigue como meta la celebración de su primer título de la temporada lo más pronto posible.
El tremendo estado de forma del Barcelona no asusta al Villarreal pero sí le causa respeto, aunque de los nueve partidos jugados en Liga en el estadio azulgrana, los catalanes han ganado cuatro y han cedido tres empates. El "submarino" ha conseguido tres victorias.
Guardiola debe decidir si reserva o no a alguno de sus jugadores con vistas a la final copera del miércoles o si decide alinear a teóricos titulares y otorgar el protagonismo a jugadores no habituales. En todo caso, lo que es una evidencia es que ni Márquez, baja por lo que resta de temporada, ni Henry podrán jugar.
La baja del francés abre un gran abanico de posibilidades. Bojan podría tener su opción en la delantera, incluso Hleb. En el centro del campo, Guardiola también podría plantearse realizar rotaciones. Lo único claro es, por ahora, la vuelta de Puyol al eje de la defensa.