LEVANTE-EMV
Manuel Llorente sabe que, en su anterior etapa como presidente del Valencia CF (lo que era, aunque no apareciera como él), le desgastaron mucho las discrepancias con el entrenador y el director técnico. Tratando de que en su nueva y más expuesta etapa se puedan repetir estos errores, ayer trató de poner de acuerdo a los nuevos protagonistas. Y no son Benítez, Cúper, Subirats o García Pitarch. Ahora son Fernando Gómez y Unai Emery.
Casi cinco horas estuvieron reunidos para analizar, línea por línea, la situación de la plantilla y, sobre todo, qué va a pasar con las grandes decisiones.
Y en este sentido, Unai ya lo sabe por muy mal que le sepa: el Valencia CF necesita dinero y, puestos a vender a algún jugador, antes será David Villa que Silva. Porque el Guaje tiene 28 años y está en edad de ser amortizable y porque de Silva, tras su discreta temporada y con 21 años, no va a llegar una posibilidad de ingresar una gran cantidad de dinero por él (según los movimientos del mercado, obtener 40 millones por Villa, si mantiene una infalibilidad como la de ayer en Azerbaiyán, no es nada descabellado).
Y todo ello, pese a que Villa es el último jugador del que Emery quisiera desprenderse, ya que le vuelve loco no sólo su calidad, sino su implicación. Mientras que Silva, el otro gran activo del club, parece más «mareado» y con más ganas de cambiar de aires.
Florentino dice que han hablado
Ayer ya estaba Villa en el mercado, cuando no vendido, al Real Madrid. Y por eso, Florentino Pérez se apresuró ayer a decir que «es un jugador que interesa al Real Madrid siempre que el Valencia esté en condiciones de venderlo. He hablado con Manuel Llorente y necesita tiempo para ver cuál es la situación real del Valencia y lo que van a hacer. Si lo quieren retener, me parecerá una decisión apropiada que yo respetaré».
Si no hay Villa, hay Negredo
Pero hay que pensar que la pretemporada acaba de empezar, esto no pasa de ser una declaración de intenciones. Que puede cambiar en cualquier momento.
Pero si Villa acabara marchándose, hará falta un nuevo goleador. Unai es claro en este sentido: Negredo es quien más le gusta.
Pero hay más: Llorente es mucho menos blando que sus antecesores. Y quiere tener claro qué jugadores han estado implicados, lo que condicionará sus futuros. También Emery quiere que la «operación salida» sea rápida para no encontrarse, a mediados de julio, cuando la plantilla se reincorpore, con la habitual treintena de jugadores. Y mientras, a la espera de ofertas o milagros, como que el Sporting de Lisboa se lleve a Viana.
Los preparadores, en el aire
Pero hay más: anoche, Ràdio Nou anunció que Unai Emery ha sugerido prescindir de los preparadores físicos, José Mascarós y Manuel Villagrasa y que el nuevo responsable de esta faceta fuera Paco Aiestarán. Ahora falta que Llorente decida dar el visto bueno a estos finiquitos. Y aún quedaría por decidir si continúa el jefe de los servicios médicos.
Los jugadores cobrarán
Y para tranquilizar el ambiente, Llorente también advirtió que la plantilla cobrará lo que le queda por percibir el 1 de julio, cuando toca por norma.