FERNANDO CASTÁN ASSEN/EFE
El italiano Valentino Rossi (Yamaha) ganó ayer su carrera perfecta, una prueba soñada, en la que sumó su victoria centenaria en el más histórico de los circuitos, el de Assen, donde desde hace sesenta años se disputa el Gran Premio de Holanda. Rossi, de 30 años, lo hizo además a lo grande, demostrando, tras su gran triunfo en Barcelona hace dos semanas con un adelantamiento al español Jorge Lorenzo (Yamaha) en la última curva, que si está en forma y su máquina a punto es prácticamente imbatible. Rossi, con el triunfo de ayer, se convierte en el segundo piloto de la historia del mundial con más victorias, tras su compatriota Giacomo Agostini, que tiene 122.
El ocho veces campeón del mundo rompió el empate que mantenía con Lorenzo y el australiano Casey Stoner (Ducati) a 106 puntos en la cabeza del Mundial y es el líder. Y ganó en la pista en la que su padre, Graziano, se impuso en 1979, en uno de los tres triunfos que obtuvo a lo largo de su carrera deportiva. Tras Rossi, se clasificaron el español Jorge Lorenzo (Yamaha) y el australiano Casey Stoner (Ducati), que acabó indispuesto, vomitando como en Barcelona y sin poder asistir a la rueda de prensa posterior a la carrera.
Por su parte, los dos pilotos del equipo oficial Honda vivieron una jornada aciaga: el español Dani Pedrosa se cayó en la quinta vuelta y el italiano Andrea Dovizioso, en la undécima.
Pedrosa fue el más rápido en la salida seguido de Rossi, Stoner, el australiano Chris Vermeulen (Suzuki), el estadounidense Colin Edwards (Yamaha) y Lorenzo. En el primer paso por meta, Stoner ya era primero y también Rossi había superado a Pedrosa, mientras que Lorenzo era quinto tras Vermeulen. Poco le duró Stoner a Rossi. Al comienzo de la segunda vuelta el italiano ya era primero y Pedrosa cuarto. Lorenzo hizo entonces la vuelta rápida de carrera en su empeño en llegar a la estela de los tres primeros. El grupo de cuatro se distanció y en la cuarta vuelta, Lorenzo dio buena cuenta de Pedrosa, una antes de que éste se fuera al suelo. En ese mismo giro, el español de Yamaha rebasaba al australiano de Ducati y ya era segundo persiguiendo a su compañero de equipo. La carrera era de Yamaha.
Toni Elías (Honda) cruzó la meta en octava posición, la mejor plaza de la temporada, pero la dirección de carrera decidió penalizarle con veinte segundos al considerar que se había beneficiado de una escapatoria en la curva Ruskenhoek cuando peleaba con el italiano Loris Capirossi (Suzuki La sanción fue la misma y en el mismo lugar que horas antes había recibido su compatriota Nico Terol (Aprilia) en la carrera de 125 c.c. Elías quedó relegado al duodécimo lugar de la clasificación de la carrera y a la decimocuarta del Mundial.