EFE ROMA
El piloto alemán de Fórmula 1 Michael Schumacher, que regresará a la competición con Ferrari el próximo 23 de agosto en el GP de Europa en Valencia, volvió a ponerse ayer a los mandos de un monoplaza por primera vez desde su retirada en 2006 y dio varias vueltas al circuito italiano de Mugello. Según informaron los medios italianos, Schumacher llegó al circuito que Ferrari tiene en la localidad de Mugello (centro norte de Italia) a las 11 de la mañana, y se puso al volante de la F2007, el coche que la escudería del "Cavallino rampante" usó hace dos años en el Mundial de Fórmula 1.
El alemán utilizó el entrenamiento para evaluar sus condiciones físicas, en especial en lo que respecta a la zona del cuello, que se ve sometida a mayores presiones a las velocidades a las que se corre actualmente, superiores a las de 2006. Además el cuello lo tenía dañado tras un accidente en moto.
Una buena solución
"Como no está permitido rodar con el coche de este año o del último y quiero rodar tanto como sea posible, esta es una buena solución para mí", aseguró Schumacher en su página web. "Voy a pasar las próximas semanas se centrado en este sentido", añadió el alemán. Schumacher, que ya pasó el jueves varias horas entrenándose en el simulador estático, podría seguir trabajando en el circuito de Mugello los próximos tres días, según la prensa italiana.
El siete veces campeón del mundo Michael Schumacher, de 40 años, sustituirá al brasileño Felipe Massa, lesionado el pasado sábado en la sesión de clasificación del Gran Premio de Hungría, a partir del Gran Premio de Europa, que se disputará en Valencia y hasta su recuperación.
Mientras, Felipe Massa continúa evolucionando bien de sus lesiones e incluso el próximo lunes podría viajar a su país.
La Federación Española también apela a la FIA
La Real Federación Española de Automovilismo ha remitido un escrito de alegaciones al Tribunal Internacional de Apelación de la FIA, solicitando que sean incorporadas al expediente de apelación sobre la sanción impuesta al equipo Renault por los comisarios deportivos del Gran Premio de Hungría.
La RFEDA confirma de esta manera lo que su presidente, Carlos Gracia, avanzó hace unos días a este periódico y asegura que interviene "en defensa de los intereses del piloto español, Fernando Alonso y del Gran Premio de Europa de Fórmula 1". La apelación de la Federación Española se suma a la de la propia escudería y también a la presentada el miércoles por la Federación Francesa.