JOSEP BARTUAL VALENCIA
Hasta el próximo martes 18 de agosto Renault no sabrá si el Tribunal de Apelación de la Federación Internacional de Automovilismo le permite correr el Gran Premio de Europa de Fórmula 1 -que arranca sólo tres días después-. Sin embargo, la escudería francesa cree que su recurso, al que se han sumado los de las federaciones francesa y española, prosperará y podrá disputar la carrera urbana. Que el equipo galo haya comenzado a trasladar toda su logística a Valencia es un síntoma más que inequívoco de su confianza en que triunfe la lógica en el seno de la FIA y autorice la participación de Fernando Alonso y al segundo piloto de Renault en Valencia. Así, ayer comenzaron a llegar a Cheste los camiones de los equipos Renault, McLaren, Red Bull o Force India, ya que el Circuit Ricardo Tormo se ha convertido en una base de Fórmula 1 a la espera de que el trazado urbano esté en condiciones para que se instalen todos los equipos la misma semana del Gran Premio.
Si Renault estuviera convencida de que no tiene opciones de que la FIA le aplace o le conmute su sanción, entonces no se hubiera molestado en trasladar todo su material a Valencia. Pero tanto en las filas de la escudería gala, como las federaciones francesa y española, creen que su recurso tiene la suficiente base como para convencer al Tribunal de Apelación de que el fabricante merece un castigo, pero en ningún caso éste debe ser para los pilotos, que no tuvieron culpa del error cometido en el GP de Hungría.
Se estima que Apelación baraja dos opciones. La primera y más probable es que conmute la sanción deportiva por una fuerte multa económica. La segunda es que aplace el castigo para después del GP de Europa.
Por otra parte, hay que recordar que el jefe de Renault Flavio Briatore despidió esta semana a Nelsinho Piquet y todavía no se conoce su sustituto, aunque todo indica que el francés Romain Grosjean -probador de la marca- será el compañero de Fernando Alonso en Valencia.