S. T. C. GANDIA
"Me siento orgullosa de tener gente como vosotros a mi lado. Bueno... habrá que montar una fiesta. Ir pensando algo para cuando llegue". Son las palabras de agradecimiento de Selina Moreno a todos los amigos, familiares y admiradores que han seguido la gesta histórica de la nadadora gandiense, que se ha convertido en la segunda mujer española y la primera valenciana en cruzar a nado el Canal de la Mancha.
Levante-EMV volvió a localizar ayer en el día después de consumar la hazaña y pocas horas antes de aterrizar en el aeropuerto de Manises. Selina aseguraba que "la verdad es que me encuentro bastante bien, no tengo agujetas y he descansado. He dormido muchas horas seguidas.- Tengo algún problemilla en la boca por el tema de la salinidad".
Mucho más relajada físicamente aunque atareada por tener que atender tantas llamadas telefónicas de amigos, familiares y medios de comunicación, la gandiense no tenía dudas en afirmar "dedicó lo que he hecho a la gente que me ha apoyado desde el principio en esta aventura. Desde mis patrocinadores, el Ayuntamiento de Gandia ya la Universidad de Valencia, a todos los nadadores y nadadoras y también a mi familia y amigos".
Para Selina, "lo mejor de esta aventura es tener la satisfacción personal de hacerlo realidad, el vivir una experiencia increíble, el hecho de nadar de noche con unas sensaciones difíciles de expresar, los nervios, mucho de todo".
Moreno reconoce que hubo momentos malos: "lo peor fueron las últimas 5 horas de travesía que se hicieron duras, casi insoportables. En más de una ocasión pensé que no llegaría. Esas 16 horas de travesía no se me borrarán nunca de mi memoria".
La gandiense confiesa que "no tengo ningún otro reto a la vista", añadiendo con ironía que "lo que me interesa ahora es quitarme varios kilos de encima que tuve que ganar para nadar el Canal, relajarme y disfrutar del verano".
Selina recuerda sobre la travesía que "durante las horas que nadé de noche el mar estaba como un plato y había luna llena. Los avituallamientos los hice rápido porque me ponía a temblar a la mínima", explicando sobre el hecho de nadar desnuda que "le pedí al juez poder quitarme el bañador, ya que como me embadurné de grasa no se me pegaba al cuerpo".
Las cinco últimas horas de travesía "fueron contracorriente, la temperatura era más alta pero desde el agua no veía tierra hasta media hora antes de la llegada. Me alargaron los avituallamientos para que no me arrastrara la corriente".
Otros dos valencianos quieren atravesar el Estrecho de Gibraltar
Pau Tomás Alberola, nadador valenciano del Club Natación Sueca, intentará cruzar el estrecho de Gibraltar a nado el próximo martes, en una travesía en la que recorrerá los quince kilómetros que separan la costa del continente europeo del africano.
El deportista tiene iniciará el recorrido en la isla de Tarifa (Cádiz) y culminará la travesía en Punta Cires (Marruecos), un trayecto que calcula que se alargará entre cuatro y cinco horas en las que estará acompañado por una embarcación de apoyo y una lancha de la Cruz Roja que le facilitará el avituallamiento necesario.
Pau Tomás participó recientemente en otros recorridos a nado de de larga distancia como la Bajada del Renacimiento del río Ebro, con más de quince kilómetros de distancia, y la travesía desde la isla de Tabarca a Santa Pola (Alicante), cuyo recorrido asciende a seis kilómetros.
El nadador de la localidad valenciana de Sueca, calificó la travesía del estrecho de Gibraltar como "una ilusión" que comparte con los compañeros de su club de natación, así como uno de sus "sueños". Por otro lado, quien también ha anunciado su deseo de cruzar a nado el estrecho de Gibraltar es la nadadora de origen alemán afincada en Gandia, Kirsten Franke. Esta deportista de 52 años, de la categoría master, pertenece al Club Natació i Esports Gandia-La Vital. Ayer mismo confirmaba a este periódico que su reto es cruzar los casi quince kilómetros del estrecho en la semana que va desde el 4 al 11 de septiembre. Está entrenando duro para ello y su objetivo es hacerlo como un reto personal.