La presencia de la Selecció en tierras aragonesas ya tiene consecuencias positivas para el conjunto de la pelota a mano en aquellas tierras. Perales de Alfambra fue el encuentro de un grupo de aficionados entusiastas que, además de disfrutar del mejor de los espectáculos con el frontón valenciano, encandilarse con los saques y remates de Pascual o la elegancia en los restos de Adrián, tertuliaron sobre posibilidades de futuro común entre sus respectivas aficiones. Y brotaron ideas y se plantearon proyectos. De momento ya se ha acordado una reunión de trabajo para primeros de otoño a celebrar en Cella, donde este sábado estará la representación juvenil con Vicent de Moncòfa y Patri de Xilxes. Al fondo un proyecto, ilusionante como pocos: recuperar la práctica regular de la pelota a mano en su modalidad de trinquete aragonés. La idea brotó de los hermanos Tolosa, dos pelotaris enamorados de su deporte. Hay muchos trinquetes como el de Camarillas en tierras aragonesas, una de las joyas de la arquitectura deportiva española; en capacidad de uso, media docena. Algo es algo. Surgirá sin duda una competición que reivindicará la recuperación de los mismos. Ahí tiene un espacio común la modalidad valenciana del "frare", todavía viva en el Maestrat. Une la pelota a mano, y los deseos de recuperarla del olvido. Lidera, como no puede ser de otra forma, la Federació de Pilota Valenciana sobre la que puede vertebrarse el trabajo y el camino a construir. Quien quiera, que se sume a esta singladura con las mismas fuerzas e ilusiones. Hay que hacer camino, hacerlo poéticamente: "caminante no hay camino, se hace camino al andarÉ"