JAVIER GIRALDO CORNELLÁ/EFE
Alrededor de 14.000 personas, según las cifras facilitadas por el Espanyol, participaron ayer en el silencioso desfile en el que se convirtió la capilla ardiente de Dani Jarque, el capitán del equipo blanquiazul, fallecido el pasado sábado en Italia debido a un fallo cardíaco. Desde primera hora de la mañana, el estadio de Cornellá se transformó en un enorme tanatorio coloreado por los símbolos del Espanyol y de un sinfín de símbolos de otros equipos. Como sucediera con el fallecimiento de Antonio Puerta, que hermanó a sevillistas y béticos, el trágico desenlace de Jarque ha unido a pericos y culés.
Todos los clubes de Primera División y la mayoría de Segunda estuvieron representados en el sepelio. Florentino Pérez y Joan Laporta, presidentes del Real Madrid y Barcelona, respectivamente, estuvieron presentes en el estadio, junto a la familia, al igual que el máximo mandatario del Valencia, Manuel Llorente, que acudió con el jugador David Albelda.
No faltó nadie
No fueron los únicos. Paralelos a la procesión de aficionados anónimos, 14.000 a lo largo de las seis horas en las que permaneció abierta la capilla ardiente; acudieron autoridades deportivas y políticas, como el presidente de honor del COI, Juan Antonio Samaranch. También jugadores que compartieron vestuario con Jarque y que ahora visten otra camiseta o se han retirado: Gorka Iraizoz, Torrejón, Beranger, Angel, Nené, Lacruz, Valdo, Sergio Sánchez, Jofre, Carlos García, Lopo, Ito, Armando Sá, Héctor Simón, Posse, Gerard Autet, Toni Velamazán o Morales. Entrenadores fundamentales en la carrera de Jarque (Paco Flores, Ramón Moya, Tintín Márquez, Lotina y Valverde) acudieron en persona a presentar sus condolencias.
La explanada de la puerta 21, santuario en memoria de Jarque, quedó tapizada por las velas, los colores, las bufandas y las camisetas, algunas depositadas en persona por futbolistas como Marc Crosas (Celtic) o Sergio Sánchez, ex compañero de Jarque.
Al caer de la tarde, el mosén Salvador Solà i Bohigas, párroco del barrio de la Cooperativa de Sant Boi, donde se crió Jarque, ofició el funeral en la intimidad familiar con las notas del coro Mortis Nostrae, antes de la incineración. Fue el epílogo a una intensa jornada para los jugadores y especialmente para la familia.
Albelda reclama "controles más
exhaustivos"
La delegación del Valencia formada por el presidente, Manuel Llorente, y David Albelda, visitaron la capilla ardiente de Dani Jarque y el futbolista hizo un llamamiento para la realización de "controles más exhaustivos" y "más a fondo" para que los jugadores puedan "respirar tranquilos". "Mucha tristeza, ya desde la distancia lo vives como tal porque puedes pensar que en algún momento te puedes ver en una situación así en tu propio club o incluso tú mismo. La pregunta es si hay algún modo de tomar medidas o buscar soluciones"