LEVANTE-EMV VALENCIA
Juan Carlos Ferrero y Leyton Hewitt llevan vidas paralelas. Ambos han sido número uno del mundo, ambos han ganado Gran Slam (Wimbledon y Estados Unidos el australiano; Roland Garros el valenciano). Ambos lo tienen ya hecho casi todo en el tenis -687 partidos jugador Hewitt, 633 Ferrero; 18 millones ganador por el australiano, 12 y medio el de Ontinyent-.
Ambos habían entrado en una cuesta abajo que parecía irrelanzable -habían descendido a los infiernos por debajo del Top 100-. Sin embargo, el año 2009 ha sido clave para el resurgimiento de ambos. Ambos han ganado un torneo y ambos llegaron a cuartos de final de Wimbledon. Ayer se enfrentaron en primera ronda del Masters 1000 de Montreal y la balanza terminó de desequilibrarse. Ferrero borró literalmente del mapa al rival por 6-1 y 6-4 en una hora y cuarto de juego, sin ceder el servicio ni una sola vez y jugando con gran solidez, para seguir avanzando en su particular resurección.
Ferrero, que pese a su condición de número 29 del mundo tuvo que disputar dos partidos de la fase previa, se enfrentará en segunda ronda contra el francés Gael Monfils, décimo tercer favorito que derrotó el lunes en tres sets al ruso Marat Safin y contra el que nunca se ha enfrentado.
Tommy Robredo venció al estadounidense Alex Bogomolov, por 6-4 y 6-2 y el duelo entre los jugadores amigos, guapos y mediáticos, Fernando Verdasco y Feliciano López acabó con victoria del primero (6-1, 6-7, 6-1).