ALBERTO SOLDADO GODELLETA
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La cancha municipal de Galotxa de Godelleta estrenaba ayer un nueva superficie de resina, especialmente hermosa, innovadora, azul cielo. Una imagen que coloca a la cancha y a la modalidad en la vanguardia pero que, como es lógico, necesita de tiempo para ser asimilada por los pelotaris, acostumbrados a unas prestaciones de juego más lentas. Lo hacía con la partida cumbre del Trofeo Moscatel, el decano de la especialidad, con un cartel de lujo: Alvaro y Raúl, con Jaime y Cano contra Genovés II, Grau, con Zanón y Juan Carlos. Expectación con la presencia del joven "mitger" local en un cartel que le colocaba en primera línea de la élite, de igual a igual con Grau, justamente el pelotari que más cumbres ha alcanzado en este recinto, y sin duda el más querido por la afición de este pueblo. Al final de la tarde el resultado favoreció al equipo de Genovés por 60-50 en una partida de juego intermitente y en la que se vio a un Álvaro justo de fuerzas y a un Grau por el que parece que no pasan los años. Lo mejor, sin duda, la belleza y las prestaciones de la cancha. El piso de resina azul cielo ofrece buenas prestaciones técnicas y mejora la imagen general del recinto. Una vez más, Godelleta se convierte en pionera y da la impresión de que este tipo de superficie tiene un gran futuro.
Hoy, torneo de clubes
El trofeo Moscatel afronta el cuadrangular de clubes, con jugadores de primer nivel. Esta tarde, partida entre dos formaciones locales: Fran Cervera, Jaime, Javi y Juan Carlos contra Emilio, Juan, Zanón y Cano. Mañana, segunda semifinal con el duelo entre Ovocity El Marquesat y Montserrat, los mejores del Trofeo El Corte Inglés. Y el día 18, la gran final.
Derrota en Palencia
Waldo y Lemay sucumbieron en Velilla del Rio Carrión ante la pareja de Castilla-León, con Almandoz y Alzugaray por 32 a 17. La afición, que llenaba el frontón disfrutó del espectáculo pero una vez más Almandoz respondió a la perfección y Alzugaray selló otra exhibición en los llamados cuadros alegres. Se ha convertido este delantero en una de las realidades más esperanzadoras de la pelota vasca que se ha adaptado a la perfección al frontón valenciano.