V. C. T. VALENCIA
"Para nada son personajes lejanos, ni van de estrellas. Son personas normales y corrientes, cercanas y muy amables". Así describía Cristina Mafé el "momento mágico" que vivió ayer, cuando compartió la mañana con los pilotos de McLaren Lewis Hamilton, Heikki Kovalainen y Pedro Martínez De la Rosa. Esta aficionada valenciana, de 32 años y visitadora médica de profesión, ganó el sorteo "'Únete al Pacto: kilómetros sin alcohol'", una iniciativa de Diageo y Johnnie Walker que pretende concienciar a la sociedad de la necesidad de no mezclar alcohol y conducción.
El nombre de Cristina Mafé aparecerá en el casco de Hamilton en la carrera de este domingo. Pero el verdadero premio fue poder conocer en primera persona a los pilotos y compartir con ellos una mañana de preparativos de un GP. La impresión fue inmejorable. E incluso Cristina se permitió lanzarle alguna broma al campeón del mundo: "Le dije que mi nombre le iba a dar mucha suerte y que sería lo que le permitiría ganar la carrera. Se ha reído y me ha dicho: 'Eso espero'. Es un chaval muy majo". La impresión externa de chico mimado y antipático que desprendía Hamilton desde su estreno en la Fórmula 1, en el año de su tormentosa cohabitación con Fernando Alonso, "no se asemeja en nada a la realidad", según Cristina. Uno de los aspectos que más le impresionó es la familiaridad que reina en el equipo McLaren: "Los pilotos van por los boxes como uno más. Están en contacto con el equipo, comen todos juntos... Es un trabajo en equipo que explica los éxitos posteriores. Lo siento mucho por Alonso, pero deseo que gane Hamilton. Mi corazón va con McLaren", señaló Cristina.