EFE BERLÍN
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El padre de Caster Semenya, la controvertida atleta sudafricana que está siendo sometida a un test de verificación de sexo y este miércoles ganó la final de 800 metros con la mayor ventaja de la historia, ha pedido públicamente que dejen en paz a su hija.
"Me gustaría que la dejaran en paz", declaró Jacob Semenya a la prensa sudafricana. "Es mi niña pequeña. Yo la vi nacer, la crié y nunca he dudado de su sexo. Es una mujer y lo repetiré un millón de veces si es necesario".
La abuela paterna de Caster, Maputhi Sekgala, declaró que la controversia no le perturba: "yo la he criado y sé que es una mujer. ¿Qué puedo hacer si dicen que es un hombre? Es Dios quien le ha dado ese aspecto".
El presidente del Comité Olímpico Sudafricano, Gideon Sam, condenó "la forma en que se la está vinculando con especulaciones periodísticas, especialmente el día en que corría la final en su primer gran campeonato, en el día más grande de su vida".
Semenya recibió ayer su medalla de oro, a la espera de que supere el test de feminidad necesario para convalidárselo.