SERGIO GÓMEZ VALENCIA
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Que todo salga dentro de lo previsto. Ése es el objetivo del dispositivo especial que la Policía Nacional puso en marcha hace dos meses, con motivo del Gran Premio de Europa de Fórmula 1, y que este fin de semana extremará sus actuaciones. Un total de 1.200 agentes que vigilan sin descanso cada uno de los rincones del circuito urbano, así como las principales zonas de aglomeración. "Nuestro objetivo es garantizar la seguridad de los ciudadanos", afirma tajante Manuel Castilla, Jefe de Prensa de la Jefatura Superior de Policía.
El hecho de que el circuito de Valencia sea urbano, dificulta los trabajos. A diferencia del resto -excepto el de Mónaco-, se desarrolla en plena ciudad, lo que implica añadir a los problemas de tráfico que suele haber en los grandes premios cotidianos, otros vinculados a la seguridad exterior. Según Castilla, "mientras que, en los circuitos normales, la gente entra y ya está, en este nos podemos encontrar con muchos aficionados que vengan y se queden fuera, en el ambiente festivo". Un doble problema, "entre comillas", que cabe solventar manteniendo amplios servicios operativos, tanto en el exterior como en el interior del recinto.
Se trata de unos servicios similares a los del año pasado, aunque ampliados en número y forma. Controles de tráfico regulares en determinados puntos de la ciudad, se combinan con las patrullas de dispositivos de caballería, subsuelos y caminos. Sobrevolando la ciudad, "para que no se escape nada", un helicóptero que emite imágenes a tiempo real de lo que está pasando a cada palmo del territorio. Todo el que llegue , a través del aeropuerto o las estaciones de entrada, deberá enfrentarse a las inspecciones previstas, muchas de ellas, emplazadas en esas zonas de acceso primordial a la ciudad. El objetivo: evitar las acciones de los carteristas que se ven atraídos por las grandes aglomeraciones.
Toda la ciudad está controlada. En el interior del circuito: inspecciones periódicas con guías caninos para localizar posibles objetos indeseados. En el exterior: chequeos continuos en los centros neurálgicos de la ciudad y en las seis entradas de acceso al recinto del circuito. Castilla trata de ejemplificar esas actuaciones: "Si tienes tu casa segura, lo único que tienes que hacer es controlar a la gente que entra por la puerta. Eso es lo que hacemos en el circuito: ponemos seguridad dentro, a las escuderías y pilotos y, luego, controlamos lo que viene desde el exterior, en los controles de acceso".