ALEX SANTOS
El Barça de las cuatro copas ya es una realidad, después de derrotar al Athletic de Bilbao en la Supercopa de España, trofeo con el que el equipo de Josep Guardiola amplía un poco más un año excepcional, tras la obtención de la Liga, la Copa del Rey y la Liga de Campe
Con dos goles del astro argentino Lionel Messi y uno de Bojan, el Barça sentenció (3-0) una final que ya estaba prácticamente decidida para el conjunto catalán tras el encuentro de ida, cuando venció por 1-2 en San Mamés hace una semana.
Partido de dominio absoluto del Barcelona, que no dio ninguna opción a su rival, mermado en efectivos y con la mente puesta en el compromiso internacional para dentro de unos días.
El Athletic se encomendó a las bondades de Iraizoz bajo los palos y la petición le fue aceptada, ya que el ex españolista cuajó una gran primera parte, al margen de que el público la tomase con él por otro motivo, como fueron las constantes pérdidas de tiempo.
Cinco minutos tardó el Barça en el segundo tiempo para afianzar el título en juego, cuando una combinación entre Xavi e Ibrahimovic, acabó con un taconazo de éste a Messi y tras una finta del argentino a Ustaritz, elevó el balón en la salida de Gorka (1-0).
Cinco minutos después, un pie de un central del Athletic arrebató a Messi el segundo gol, después de una asistencia de Ibrahimovic, muy generoso en el pase y que en la primera parte estuvo a punto de marcar tras una chilena.
Tal desazón empezó a reinar en el Athletic, ante un Barça repleto de confianza, que el conjunto vasco empezó a ser un juguete, frente a un rival que tampoco apretó mucho, aunque sin pretenderlo generaba jugadas de gol sin problemas. Un penalti cometido por Ustaritz lo transformó en gol Messi (2-0), y pocos minutos después una cesión defectuosa la aprovechó Bojan para burlar la salida de Gorka y lograr el tercero (3-0).