AGENCIAS BERLÍN/JOHANNESBURGO
Natalia Rodríguez, descalificada tras ganar la final de 1.500 de los Mundiales de Berlín, no ha sido admitida por los organizadores de la reunión de Zúrich, donde se habría enfrentado a la bahrainí Maryam Yusuf Jamal, campeona del mundo oficial en Berlín. "Los organizadores temían que Natalia les estropeara el percal, aunque hayan dicho que no la admiten por si el público reaccionaba mal y que la carrera ya estaba montada en torno a Jamal. Lo que temen es que Natalia consiga la victoria y les estropee el espectáculo", declaró el presidente de la Federación Española, José María Odriozola. Natalia Rodríguez pensaba participar en la reunión de Zúrich con el propósito de hacer una buena marca aprovechando su buen momento de forma. "Quiero bajar de cuatro minutos", anunció a su regreso de Berlín.
Una vez descartada la reunión de Zúrich, los planes de Natalia Rodríguez apuntan a la de Bruselas, que cierra el circuito de la Golden League el 4 de septiembre próximo. Odriozola elevará un informe sobre los errores técnicos cometidos en la pista, entre los que incluye la descalificación de Natalia Rodríguez tras ganar la final de 1.500. Para el presidente español hubo casos de recalificación sorprendentes "como el de un corredor de 800 sin que llegara a la meta, como exige el reglamento". "Sin embargo", observó, "la única descalificada fue Natalia".
Semeya, recibida entre vítores
Además, el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, recibió ayer a la campeona del mundo de 800 metros, Caster Semenya, aclamada a su llegada, y mostró su desagrado por cómo la IAAF ha tratado el caso de la atleta, cuya feminidad ha sido puesta en duda. En una recepción en Pretoria al equipo sudafricano de atletismo, Zuma dijo que los "rumores" sobre que Semenya no es una mujer son "erróneos" y señaló que se han difundo con "mala intención".