Finalizando la temporada 2003-04 el Levante jugó y ganó dos encuentros consecutivos por tierras gaditanas. En el primero, el 30 de mayo, lo hizo por 0-3 al Cádiz en el Ramón de Carranza. En el segundo, el 5 de junio, por 1-2 al Xerez en el estadio Chapín. Ascendió ese día allí, tras 41 años de espera, a la Primera División. Al margen del gozo que supuso el deseado ascenso, anotamos entonces en nuestra agenda lo siguiente: "Muy buena gente la del Ramón de Carranza. Cuando terminó el partido festejó con los levantinistas la importante victoria granota. Merecen el calificativo de afición hospitalaria, festiva y caballerosa. Muy distinta a la de Chapín donde, sin jugarse nada el equipo local, muchos espectadores se dedicaron a insultar durante todo el encuentro a los seguidores del Levante desplazados. Bien por los cadistas, mal por los jerezanos".
Hoy, cinco años después, llega el Cádiz el Ciudad de Valencia. Por el recuerdo de aquel 30 de mayo de 2004 debería recibir cuando salte al terreno de juego, -con un excelente estado del césped, por cierto, siempre bien cuidado por el fenomenal Raimon Ferrer-, un agradecido aplauso de la afición levantinista. Se lo merece y por nuestra parte ya le decimos: "Bienvenidos seáis Cádiz y afición cadista, bienvenidos seáis". Después, viendo el partido, soñaremos con volver a disfrutar de un gol parecido al mejor que se ha marcado en el campo del Levante en el siglo XXI. Fue el que consiguió Reggi de chilena a pase magistral de Congo en enero de 2004. Sucedió en la última visita de este querido Cádiz que acabó con victoria levantinista por dos a uno. Un gol digno de catalogar como auténtica obra de arte, de una ejecución estética difícil de mejorar.
El resultado de aquel partido también nos gustaría que se repitiera esta tarde. Así sumaría su primer triunfo liguero el equipo de García Plaza en esta temporada. Le vendría bien para curar heridas recientes, como la del gol legal anulado a Javi Guerra en el minuto 90 la pasada semana en el Madrigal. En un tremendo error arbitral pero que apenas ha tenido eco mediático. Que por eso duele más. Porque incluso el club levantinista no ha dicho "esta boca es mía" al respecto durante la semana.