CARLOS DE TORRES CARAVACA/EFE
El estadounidense Tyler Farrar ya sabe lo que es ganar en una gran Vuelta gracias a una enorme demostración al esprint que le llevó a la victoria en la undécima etapa, disputada entre Murcia y Caravaca de la Cruz, de 200 kilómetros, jornada que no alteró la general, con Alejandro Valverde en la pole a las puertas de las tres etapas andaluzas con final en alto.
Farrar, de 25 años, apuntó su nombre en la pequeña historia de la Vuelta después de dos segundos puestos en el Tour y Giro. Disparó los brazos al cielo tras aguantar en cabeza en un esprint alocado y sin control, por delante del clasicómano belga Philippe Gilbert (Silence) y del italiano Marco Marcato (Vacansoleil). Entró en la pelea Iñaki Isasi (Euskaltel), cuarto, mientras que Oscar Freire se volvió a ver fuera de sitio y entró noveno.
El americano, profesional desde 2006, se mostró satisfecho de romper la hegemonía del Columbia, que no colocó en esta ocasión a Greipel, machacado en el último puerto por el ritmo del Liquigas. No faltó la escapada de rigor. Luchó él solito para apuntarse la octava victoria de la temporada. "Objetivo de la temporada cubierto", dijo con alivio.
El pelotón entró roto, pero lo favoritos entraron en el lote principal con el mismo tiempo de Farrar, es decir, 5h.11.10, cumpliendo una media de 38,6 kilómetros por hora.
Valverde aguarda a la montaña
Alejandro Valverde llegará a la segunda jornada de descanso vestido de oro y centrado en las decisivas tres etapas de montaña que se avecinan en Andalucía, con finales en Sierra Nevada, Velefique y La Pandera. El murciano recordó que hace 4 años, y con la camiseta del Kelme, llegó a Caravaca magullado por una caída nada más salir de Alicante. El pelotón le esperó a aquel joven Valverde, menos un tal Zabriskie, también estadounidense, como Farrar, que iba escapado y se disparó a meta.
Llega la hora de la verdad de la Vuelta. Aunque también se comentó algo similar ante las jornadas de Aitana y Xorret de Catí, y allí no hubo más sangre que la de algunas caídas. "¿La montaña?- dijo Valverde- pues está bien si se va despacio y mal si se va deprisa". Elemental, querido Alejandro. El líder del Caisse D'Epargne gestionará la oportunidad de su vida para ganar una grande con 7 segundos de renta sobre Cadel Evans y 36 respecto a Robert Gesink, que ahora le escoltan en el podio. Ivan Basso y Samuel Sánchez están al quite, en torno al minuto.