El ciclista del Euskatel Euskadi Mikel Astarloza reafirmó ayer, tras confirmarse su sanción por parte de la UCI, que es inocente y que se le acusa de un delito que no ha cometido, porque asegura que no ha tomado sustancias prohibidas, y aseguró que su palabra "no tiene precio" y que prefiere estar castigado dos años a reconocer algo que no ha hecho. El ciclista guipuzcoano se refirió en un comunicado a los resultados del contraanálisis que el martes confirmó el positivo de dopaje por EPO en una prueba de orina efectuada en su domicilio el pasado 26 de junio. Astarloza comentó que los abogados y el equipo llevan una línea de trabajo para aclarar lo sucedido, demostrar su inocencia y limpiar su imagen, que "al parecer va por buen camino".
Tras asegurar que el equipo le "cree como persona", valoró el hecho de no estar "solo en esta batalla" en la que se puede enfrentar a dos años de sanción. "En caso de reconocer haberme dopado, me reducirían la sanción a un año, pero nunca reconoceré un delito que no he cometido. ¡Mi palabra no tiene precio! ¡Prefiero estar castigado dos años a reconocer algo que no he hecho y decir que me dopé!".