M. DOMÍNGUEZ VALENCIA
Victor Vicente Bravo «directivo de alto rango» según confesión propia de Dalport, dejó caer una teoría de la conspiración para justificar que no pusieran el dinero cuando se les dijo reiteradamente en la asamblea que si querían ser los dueños del club, les bastaba con poner no 200 ó 700 millones, sino sólo 46. «No colocamos el dinero porque nos daba nadie la seguridad de que así controlábamos el club. Sabíamos que se nos iba a bloquear. Hay alguién que no deja poner el dinero. No sé por qué no nos quieren dar el gobierno del club. Si pongo el dinero quiero administrar».
Más aún, aseguró que llegó a tener la bendición oficial. «Nada más cerrar la compra de las acciones fui a ver a José Luis Olivas y le demmostré que había más de 500 millones para invertir. Yo no vivo en el país de las maravillas (alusión a la definición de Jaume Part). El dinero existe y lo voy a enseñar. Después, que juzgue Valencia. Si hoy firmamos un contrato y hoy nos dicen una cosa y al siguiente otra distinta... ¿quien va a poner un duro?. nadie».
Sin mentar a nadie, sus ataques más sonoros fueron cuando aseguró que «Habrá que sacar las manzanas podridas que hay.
«No somos títeres, como otros»
Y cuando se le preguntó sobre su relación con Vicente Soriano, proclamó su independencia: «Yo no elegí a Soriano. Me lo trajeron a una negociación que era viable. No somos un títere como los que hay por aquí». De hecho, Dalport ya funciona desde hace tiempo totalmente desligado de Soriano.
En lo mercantil y en lo penal
La financiera va a buscar los resortes legales por los que anular la ampliación de capital. «Hay cosas que la reglamentación española no lo permite. En lo mercantil, en lo penal y en lo que rige las fundaciones». Y recordó lo que dijo Vicente Vallés: «en esta asamblea se ha cuestionado puede tener todas las acciones que tiene. Y eso no lo ha dicho un argentino, sino un valenciano».
Y puso una comparación con la política suramericana. «Allí, a veces, te sacan del contexto de un plumazo porque el poder político y judicial está comprado. pero aquí no y, sin embargo, se ha conseguido apañarlo todo. Vamos a admitir esas reglas de juego».
Dalport España se activa ahora, según dice, para defender sus intereses. «Dalport era una sociedad inactiva que se sacó para poder comprar acciones. Y tendrá tres veces más capital que lo que dicen ellos que tienen».
Como conclusión, y para anunciar que no se van: «Ustedes me han pegado duro sin conocerme y se equivocan. A partir de ahora, si nos equivocamos se verá, pero ni no, nos veremos en las asambleas».