Un empate inesperado contra el rival más débil del grupo, el modesto Apoel, alargó la crisis del Atlético de Madrid, que trasladó sus decepciones de los últimos encuentros al inicio de la fase de grupos de la Liga de Campeones, en un duelo en el que sólo se sintió superior a su rival en la segunda parte. En ese tiempo sí generó ocasiones suficientes para haber decantado el partido a su favor, pero se estrelló contra Dionisos Chiotis, el portero del conjunto chipriota, prácticamente inadvertido en la primera mitad, pero un muro insuperable en las numerosas ocasiones de los rojiblancos tras el descanso. El Atlético arrancó la fase de grupos de la Liga de Campeones con la desilusión de un empate sin goles contra el rival más débil del grupo y con la bronca de la grada. Iñaki Dufour madrid. efe